Abdominoplastia: Qué es y cuáles son sus riesgos

Entre la creciente demanda de procedimientos de cirugía estética, la abdominoplastía ocupa un lugar destacado, ya que en muchas ocasiones representa un complemento para el embellecimiento físico después de un importante descenso de peso, como ocurre en las personas que requirieron una cirugía bariátrica.

En términos simplificados, esta técnica consiste en la remoción, por medio de una cirugía de complejidad intermedia, de los remanentes excesivos de piel y de tejidos grasos que integran el abdomen (dermolipectomía).

En el mismo procedimiento, el cirujano une los músculos rectos abdominales, que forman la pared anterior del abdomen. De esta manera, se asegura que esta región anatómica mantendrá firmeza en un futuro.

Se trata de una cirugía que se caracteriza por la necesidad de anestesia general o apoyo anestésico. Debido a que el riesgo de sangrado es relativamente elevado, se prefiere una internación de 24 a 48 h para observación, con un reposo domiciliario del orden de las 4 semanas.

En algunos pacientes se ofrece la posibilidad de una lipoaspiración de los muslos o de la región glútea de manera complementaria, para obtener mejores resultados estéticos iniciales.


Si bien no constituye una indicación formal de anticoncepción, se recomienda evitar nuevos embarazados en a aquellas mujeres que se realizan una abdominoplastía, ya que los músculos rectos abdominales pierden de forma parcial su capacidad de separarse para permitir el crecimiento de la región abdominal y pelviana. Sin embargo, son muchos los casos de embarazos en estas pacientes que han llegado a término con resultados exitosos.

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