Cómo preparar los mejores aceites esenciales fácilmente en tu casa

Los aceites esenciales tienen funciones medicinales, espirituales, cosméticas y hasta emocionales, razón por la que han sido utilizados durante muchísimos años. Se trata de extractos concentrados provenientes de raíces, flores, frutos y hojas aromáticas que también sirven para purificar, limpiar y dar un ambiente más agradable al hogar.

Hacerlos en casa no es nada difícil aunque requiere de la aplicación de una serie de métodos que necesitarán de toda tu atención. Muchas personas prefieren equiparse con todo lo necesario para su fabricación en el hogar, alegando que de esa manera sale más barato que adquirirlo en tiendas especializadas.

Y aunque existen muchas formas de prepararlos por cuenta propia, en este texto te enseñaremos cómo hacerlo de la forma más fácil. ¿Realmente quieres saber cómo se hace? Entonces, sigue al pie de la letra los siguientes pasos que leerás a continuación:

Qué necesitas para preparar tus propios aceites esenciales

Antes que nada, debes elegir la planta de la que extraerás los aceites esenciales. Puedes tratar con lavanda o romero, aunque no descartes limón, argan, jojoba y albaricoque. Si lo prefieres, los pétalos de las rosas y las hojas secas también pueden ser una deliciosa alternativa.

También será mejor tener aceite a la mano, ya que algunos expertos coinciden en que uno de los métodos más fáciles de extraer aceite es, precisamente, a través de otros aceites. Ahora bien, en función de esto ha llegado la hora de poner manos a la obra.

  • Dispón de un recipiente de metal (aunque no te irá mal si dispones de uno de cerámica) donde verterás aceite de oliva o aceite de cártamo. Aplica suficiente como para extraer la cantidad considerable de esencia.
  • Agrega dentro del envase la planta escogida y mézclala con el aceite. Deberás dejarlo reposar por un lapso de tiempo no mayor a las 48 horas.
  • Transcurrido el lapso de tiempo recomendado, podrás pasar la mezcla a través de un colador haciendo presión sobre las plantas para que estas segreguen la mayor cantidad de aceite que sea posible.

  • Ahora, podrás añadir al recipiente más hojas, flores o cualquier otra planta que hayas utilizado. Será necesario repetir este procedimiento hasta 8 veces si es necesario. Con esto se busca que el aceite tenga la fragancia y consistencia deseadas.
  • Vierte el aceite en una botella y cierra con precisión. Almacénalo en un lugar fresco y oscuro para su conservación.
  • Ahora sí, podrás usar los aceites esenciales fabricados por ti mismo en el baño, velas, jabones y en aguas aromáticas para dar un impecable olor al hogar.

Otra forma de hacerlo es sustituyendo agua por alcohol etílico (nunca isopropílico). Intenta con un poco de vodka, pues recuerda que muchos de los perfumes contienen alcohol entre sus ingredientes. Si así lo prefieres, puedes hacer una mezcla entre alcohol y agua a ver qué tal te va.

Beneficios para la salud

Probablemente, hayas escuchado los beneficios que los aceites esenciales aportan a la aromaterapia. Sí, estos productos mejoran la ansiedad, actúan contra el estrés, calman dolores, ayudan a conciliar el sueño, garantizan mayor energía, entre muchas otros.

Pero, además trabajan directamente en el centro límbico del cerebro, algo que incide de forma positiva en el estado emocional de las personas. Muchos estudios han demostrado su efectividad, así que su uso está más que garantizado.

Igual de importante es su capacidad para aliviar síntomas de autismo. Someter a un niño con esta condición a las bondades de los aceites esenciales los ayuda a conciliar el sueño. Si bien no funciona con todos, podrías probar un poco para ver los resultados.

Los aceites esenciales también tienen mucho valor en terapias para el Trastorno de Hiperactividad y Déficit de Atención (TADH). Bastará con inhalar su aroma por 30 días continuos para mejorar la condición.

Ahora que conoces alguno de sus beneficios, intenta hacer en casa los mejores aceites esenciales.

Califica este artículo:

0/50 votos