Cómo aliviar naturalmente las amígdalas inflamadas

La amigdalitis es uno de los padecimientos más comunes en los niños. Consiste en la inflamación de las amígdalas, las cuales están ubicadas a cada lado de la garganta, y su función principal es filtrar los gérmenes que entran a la boca y que pueden causar infecciones o padecimientos afines.

En esencia las amígdalas son ganglios linfáticos que mantienen al cuerpo protegido de virus, bacterias y otro tipo de microorganismos, pero cuando llegan a infectarse 3 o más veces al año lo más idóneo es extirparlas quirúrgicamente.

Ahora bien, si la inflamación sucede con menor frecuencia lo más recomendable es sacarle el máximo provecho a los remedios naturales, y a continuación te contaremos cuáles son los más poderosos o beneficiosos para sanarlas efectivamente.

Curar las amígdalas inflamadas de forma natural

1. Haz gárgaras de limón y bicarbonato

Ambos ingredientes tienen propiedades antibacterianas y por lo tanto son capaces de frenar el avance de la infección. Solo debes mezclar el jugo de un limón con una cucharadita de bicarbonato de sodio y una taza de agua, y luego hacer gárgaras al menos 5 veces diarias, durante 5 o 7 días continuos.

2. Toma ajo

Sí, aunque el sabor del ajo puede llegar a desagradarte lo más recomendable es que no pases por alto este remedio porque puede combatir la amigdalitis muy rápidamente.

¿Te preguntas por qué? pues la respuesta radica en que es altamente bactericida y sus compuestos funcionan como antibióticos. De modo que es sumamente efectivo para tratar ciertas infecciones o inflamaciones como las que esbozamos en esta nota.

Entonces asegúrate de tomarte un diente de ajo con un vaso grande de agua en ayunas hasta que sientas que tu garganta comience a sanar y tus amígdalas vuelvan a estar sanas ¿De acuerdo?

3. Toma una infusión de salvia y manzanilla

Estas hierbas son antiinflamatorias, antisépticas y bactericidas. Tan solo deberás prepararte una infusión usando 15 gramos de manzanilla y unas 10 o 15 hojas de salvia. Deberás ponerlas a hervir en un litro de agua, dejarlas reposar por 10 minutos y luego tomarte esa infusión unas 4 veces al día siempre y cuando esté tibia.

4. Gárgaras de orégano

El orégano es un antiséptico natural muy poderoso, pero también reduce las inflamaciones a gran escala. Esto significa que si haces gárgaras tu garganta te lo agradecerá ¡Increíble!, ¿verdad?

Para prepararlas necesitas agregar media cucharada de orégano en una taza de agua, calentar la mezcla y como último paso dejarla reposar. Finalmente te restará colarla y listo, podrás hacer gárgaras durante todo el día para aliviar tus amígdalas inflamadas.

5. Gárgaras de caléndula y miel

El té de caléndula es un remedio natural increíble porque es antiinflamatorio, antibiótico y analgésico; el trío perfecto para combatir la amigdalitis de forma rápida y segura.

Necesitarás mezclar 1 cucharada pequeña de caléndula en media taza de agua hirviendo y luego agregarle 1 cucharada de miel. Cuando la mezcla rompa en hervor deberás retirarla del fuego, dejarla reposar un par de minutos, colarla y usar el líquido resultante para hacer las gárgaras.

Si repites este proceso unas dos veces al día es muy probable que tus amígdalas comiencen a sanar más pronto de lo que pudieses imaginarte, y así volverás a sentirte 100% saludable.

6. Cataplasma de arcilla y leche

Este remedio difiere de todos los anteriores porque no surte un efecto interno sino desde el exterior.

A ver, en este caso deberás mezclar ¼ de leche caliente con unas 3 cucharadas de arcilla hasta formar una cataplasma, y una vez que adquiera una consistencia de pasta blanda deberás tomar una toalla pequeña y empaparla bien con ella.

El siguiente paso consiste en colocarte dicha toalla alrededor del cuello antes de que se enfríe. Además sobre este paño deberás añadir una lana o alguna tela de algodón capaz de conservar la temperatura, y tan pronto como se haya enfriado sabrás que es momento de removerla.

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