Alopecia androgenética, conoce más sobre esta condición

La alopecia androgenética es sin dudas la forma más frecuente de caída del cabello y, tal como lo indica su nombre, conlleva un importante componente hormonal en su génesis y evolución.

En efecto, este variante de pérdida capilar se encuentra presente en un importante componente de la población. El fundamento de esta alteración no es la aceleración de la caída del cabello, sino en la calidad de los nuevos pelos que reemplazan a los que progresivamente más perdiéndose por reemplazo natural. Así, el nuevo cabello es más débil y quebradizo, con pérdida de su fortaleza y brillo.

En función de los datos científicos disponibles, se postula que la causa íntima de la alopecia androgénica es la mayor sensibilidad a los andrógenos. En términos simples, la hormona masculina más conocida, denominada testosterona, se metaboliza por parte de enzimas específicas a una forma mucho más activa, conocida con el nombre técnico de dihidrotestosterona o, simplemente, DHT.

Esta hormona actúa en distintos tejidos y cumple numerosas funciones de gran importancia. A tal fin, el organismo dispone en sus células de distintos receptores, a los cuales la DHT se une para llevar a cabo su tarea. En el folículo piloso de los sujetos con predisposición a la alopecia, estos receptores se caracterizan por un aumento anormal de la sensibilidad, por lo cual la DHT induce cambios en el metabolismo capilar cuya consecuencia final es el deterioro de la calidad del cabello y la tendencia final a la caída.

El proceso de alopecia androgenética, por lo tanto, suele iniciarse desde la adolescencia, momento en el cual se producen los principales cambios en las hormonas que se asocian con el perfil masculino adulto.

La sensibilidad excesiva a la actividad de la DHT provoca que cada nueva generación de cabellos acorte su longitud y disminuya su grosor. Del mismo modo, el desarrollo en cada región del cuero cabelludo es diferente, generándose de esta manera áreas con mayor o menor afectación, con la calvicie regional que es típica de esta enfermedad.

El conocimiento de este fundamento biológico es de gran importancia, dado que se propone que el tratamiento hormonal antiandrogénico, por un lado, y el reimplante de nuevos cabellos, por el otro, constituyen las bases para el enfoque terapéutico de la alopecia androgénica.

Ambas estrategias cuentan con indicaciones específicas y con grandes ventajas y desventajas, por lo cual la elección debe llevarse a cabo sobre una base individual.

Vale destacar que las mujeres con síndrome de ovarios poliquísticos presentan también alteraciones capilares relacionadas con los andrógenos, pero en este caso lo que se describe es un incremento anormal de los niveles de estas hormonas, aunque la sensibilidad de los receptores situados en el cuero cabelludo se encuentra en límites normales.

A pesar de la similitud estética con la alopecia androgenética, el sustrato biológico es diferente, por lo cual el abordaje para el diagnóstico y el tratamiento puede resultar distinto en los pacientes de uno u otro sexo. Nuevamente, resulta apropiado un enfoque individual para cada enfermo en particular.

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