Aumento de glúteos: ¿cuáles son las opciones disponibles?

Sólo superada por la gran cantidad de rinoplastias y mamoplastias que se realizan en todo el mundo, las cirugías de aumento de glúteos se encuentran entre los procedimientos de embellecimiento más efectuados en el campo de la medicina estética.

En la actualidad, se dispone de 2 procedimientos diferentes que se indican en situaciones particulares. La gluteoplastia clásica consiste en una cirugía convencional, en la cual se requiere anestesia general o apoyo anestésico. En estos casos, se procede a la remoción de componentes de piel y tejidos grasos, sucedida del implante de estructuras siliconadas que brindan forma y consistencia a la región glútea.

Sin embargo, es cada vez mayor la cantidad de técnicas de mínima invasividad que permiten efectuar una gluteoplastia sin necesidad de una cirugía convencional. La liposucción clásica o asistida por láser y ultrasonido representó un método pionero en esta disciplina.

Muchos cirujanos prefieren, en función de la seguridad de los avances y los nuevos procedimientos, la instilación de productos de baja capacidad alergénica, como el metacrilato y otras variantes del acrílico, los cuales pueden implantarse con anestesia local, sin necesidad de internación y con resultados evidentes a corto plazo.

Como normal general, se prefiere la cirugía tradicional para casos complejos y se reservan las técnicas menos cruentas para la realización de ajustes menores en términos estéticos.

Así, las nuevas tecnologías han facilitado el acceso a la realización de una cirugía de aumento de glúteos, ya sea de modo quirúrgico o con mínima invasividad, cuyo costo es en general accesible al público general.

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