Te contamos que es la bromhidrosis y en qué afecta a tu salud

La bromhidrosis es un olor corporal maloliente relacionado con el sudor. La transpiración en realidad no tiene olor, solo cuando el sudor se encuentra con bacterias en el la piel puede surgir el olor.

Además del corporal, la bromhidrosis también se conoce por otros términos clínicos que incluyen la osmorosis y se puede tratar y prevenir con hábitos de higiene, aunque también existen tratamientos médicos.

¿Cuáles son las causas?

En el cuarto hay dos tipos de glándulas sudoríparas:

  • Apocrina
  • Ecrina

La bromhidrosis se relaciona con secreciones de las glándulas apocrinas. Pero ambos tipos de glándulas sudoríparas pueden conducir a un olor corporal anormal. Las glándulas apocrinas están localizadas en las axilas, ingles y mamas. El sudor de estas glándulas suele ser más grueso que el de las ecrinas.

El sudor aprocrino también contiene químicos llamados feromonas que son hormonas que tienen el efecto de afectar a otras personas. Las personas y animales liberan feromonas para atraer a un compañero. Cuando se libera el sudor apocrino, es incoloro e inodoro. Cuando las bacterias del cuerpo comienzan a descomponer el sudor seco, un olor ofensivo puede aparecer en personas con bromhidrosis.

Las glándulas apocrinas no se activan hasta la pubertad. Es por eso que la bromhidrosis no suele afectar a niños. Las glándulas sudoríparas ecrinas están por todo el cuerpo y sus sudor es inodoro e incoloro pero con sabor salado.

El olor feo también aparece cuando las bacterias descomponen el sudor ecrino y puede reflejarse si has tomado alcohol o consumido ciertos medicamentos o comida.

Diagnóstico

La bromhidrosis es fácil de diagnosticar. Su médico debería poder identificar la afección según el aroma. Es posible que no tenga un olor discernible si no está sudado o duchado. Tu médico puede pedirte atenderte después de realizar ejercicio.

Las condiciones como diabetes y enfermedad hepática y renal pueden contribuir a un olor corporal más fuerte.

Tratamiento

El tratamiento adecuado se basa en la gravedad de la afección. En algunos casos las medidas preventivas son suficientes. En otros, la eliminación de las glándulas sudoríparas ofensivas es la respuesta.

Sus opciones de tratamiento incluyen:

Botox

La toxina botulínica A (botox) actúa bloqueando los impulsos nerviosos en los músculos, se puede inyectar en las axilas para bloquear los impulsos de las glándulas.

Desventaja: Puede desaparecer con el tiempo.

Liposucción

Una forma de reducir el sudor apocrino es eliminar las glándulas sudoríparas. Se extrae a través de tubos especiales las glándulas de las axilas. En algunos casos, los resultados buenos se ven rápidamente y se reflejan en menos sudor y olor.

Cirugía

Es la más invasiva para eliminar estas glándulas o los nervios que provocan la sudoración. El procedimiento se llama simpactectomía endoscópica y se hace una pequeña incisión para destruir los nervios que conducen a estas glándulas.

Remedios caseros

Antes de intentar los procedimientos anteriores, prueba algunas estrategias caseras de higiene. Esto puede ayudarte a reducir la cantidad de bacteria que interactúan con el sudor.

Puedes probar:

  • Bañarte todos los días con agua y jabón, haciendo foco en axilas e ingle.
  • Usar jabón antiséptico y cremas antibacterianas
  • Ponerte desodorante antitranspirante para minimizar el olor
  • Lavar la ropa regularmente y quitarse la que está sudada rápidamente