5 prácticos trucos para tratar la bronquitis de manera natural

En época de invierno, cuando llueve mucho, cuando bajan las temperaturas, la bronquitis pasa a ser una de las afecciones respiratorias más comunes y una de las principales causas de visitas al médico.

Se trata de una inflamación aguda en la zona de la tráquea y los bronquios, como consecuencia de una infección bacteriana. En casos leves no es responsable de mayores complicaciones, pero su tratamiento es importante para que no se desarrolle y genere otras enfermedades más graves.

Remedios caseros contra la bronquitis

El uso de plantas medicinales para tratar la gripe, la bronquitis y otras enfermedades similares es una práctica común en muchos lugares del mundo, gracias a las famosas “recetas de la abuelita”.

El eucalipto, la menta, la malva, uña de gato, romero, saúco y manzanilla, son algunas de las más utilizadas para este fin, sobre todo en infusiones, aceites esenciales para masajes o vapores que ayudan a mejorar el proceso de respiración.

Algunas de las recetas más conocidas son:

1. Cataplasma de arcilla

Mezclar la arcilla con agua hasta lograr una pasta a la que le agregaremos aceite esencial de tomillo, eucalipto y orégano; una vez que esté lista se coloca tibia sobre el pecho y la espalda cada seis horas.

2. Infusiones con hierbas

Utilizar la hierba de su preferencia o una combinación de las mismas para preparar una infusión que se toma tibia tres veces al día hasta sentir que los síntomas mejoran.

3. Equilibrio térmico

Para regular la temperatura corporal se recomienda frotar las zonas frías con una esponja y aplicar un poco de aceite de jengibre; también sumergir los pies en agua caliente con una cucharadita de bicarbonato de sodio durante 20 minutos dos veces al día.

4. Jarabe casero

Mezcla abundante miel de abeja no procesada, cebolla roja o morada en trozos pequeños, jengibre en pequeños trozos y ajo en láminas o machacado en un recipiente que pueda cerrar herméticamente; deja macerar durante un par de días para que se concentren los sabores, cuela y toma el líquido resultante, una cucharada entre dos y tres veces al día.

5. Baños de vapor

No necesariamente necesitas tener una sauna en tu casa, simplemente coloca un poco de eucalipto en una olla con agua hirviendo y con la ayuda de una toalla cubre tu cabeza cerca de la preparación para inhalar el vapor que se desprenda de ella, tendido cuidado de no quemarte.

Asimismo, puedes probar agregándole un poco de pimienta de cayena a las comidas calientes para activar la circulación y abrir los bronquios; endulza las bebidas tibias o calientes con miel, el cual es un antibiótico natural que ayuda a subir las defensas; consume extracto de semillas de pomelo diluido en agua y tabletas de vitamina C para mantenerte protegido.

Otra opción es colocar unas gotas de aceite esencial en un difusor y ubicarlo en la habitación donde vayas a dormir; esto te ayudará a descongestionar las vías respiratorias para tener un mejor descanso durante la noche.

Otras recomendaciones importantes

Adicionalmente es recomendable mantener una alimentación adecuada para fortalecer el sistema inmunológico y hacerlo más resistente a los virus y bacterias. Esto debe estar acompañado de una hidratación constante con agua e infusiones.

Por otra parte, si está lloviendo con frecuencia o hace mucho frío, conviene alejarse de las corrientes de aire, no permanecer fuera de la casa por mucho tiempo y mantenerse bien abrigado para evitar males mayores.

Como siempre te aconsejamos que si los síntomas son persistentes y empeoran, es momento de acudir a un especialista para seguir un tratamiento farmacológico que puede muy bien complementarse con remedios naturales.