Cigarrillos electrónicos: cómo funcionan y qué tan seguros son

Los cigarrillos electrónicos son dispositivos que funcionan con baterías y están diseñados para proveer nicotina (y otros químicos) al usuario a través de vapor en lugar de humo.

Estos cigarrillos electrónicos pueden ser fabricados de forma tal que simulan a un cigarrillo común y corriente, pero también tienen otras formas más modernas. En la actualidad existen más de 250 marcas que desarrollan estos dispositivos.

A pesar de que los cigarrillos electrónicos se promocionan como alternativas más sanas a los cigarrillos tradicionales (que entregan nicotina al quemar tabaco) es muy poco lo que se conoce sobre los riesgos que contemplan.

Cómo funcionan los cigarrillos electrónicos

La mayoría de los dispositivos tienen tres componentes básicos,

  • Un cartucho que contiene una solución líquida con diferentes cantidades de nicotina, saborizantes, y otros químicos
  • Un dispositivo para calentar el líquido (vaporizador)
  • Una fuente de energía, usualmente una batería

En muchos cigarrillos electrónicos, la succión activa el dispositivo para calentar el líquido, el cual lo vaporiza. Esto tiene como consecuencia el vapor que luego se inhala.

¿Son seguros los cigarrillos electrónicos?

La pregunta es difícil de contestar porque hoy en día no se cuenta con la información suficiente como para dar una respuesta certera.

Fumar es una causa prevenible de enfermedad y muerte. Las peores consecuencias asociadas con fumar, como por ejemplo el cáncer de pulmón o las enfermedades del corazón) están relacionadas con la inhalación de los químicos producidos por la combustión del tabaco. La adicción en sí generada por el cigarrillo es producida por la nicotina.

Los cigarrillos electrónicos están diseñados para simular el acto de fumar tabaco al producir un vapor con sabor que tiene el gusto del mismo, pero que posee menos químicos nocivos para la salud.

El problema es que, a pesar de no generar humo, los cigarrillos electrónicos contienen nicotina y otros químicos que pueden ser potencialmente peligrosos. La nicotina es una droga altamente adictiva, y un estudio reciente descubrió que la misma puede generar predisposición a adicción a otras drogas.

Además, algunas pruebas a ciertas marcas de cigarrillos electrónicos encontraron químicos tóxicos y nanopartículas metálicas que se producen durante la acción de la vaporización. Las consecuencias de la exposición a las mismas todavía no es del todo clara.

Los cigarrillos electrónicos para dejar de fumar

Algunas personas piensan que los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a los fumadores a dejar de fumar. Sin embargo, hoy en día no se pudo comprobar la efectividad de los mismos. Además, existe la posibilidad de que este tipo de cigarrillos mantenga en el tiempo la adicción a la nicotina, haciéndolos más peligrosos aún, y dificultando el proceso de abandono de cigarrillo.