Qué es la cirrosis, cuáles son sus causas y cómo se puede prevenir

La cirrosis es una afección grave del hígado, la cual se da gracias a la formación de cicatrices en este importante órgano del cuerpo.

Es necesario destacar que el hígado es de color marrón, pesa alrededor de tres libras (1.3 kilos) y está ubicado en la parte superior derecha del abdomen, por encima del estómago y de los intestinos.

Además, es el encargado de procesar, descomponer y equilibrar la sangre que sale de los intestinos y metabolizar los medicamentos para que el cuerpo los reciba y no sea de una manera toxica, allí radica la importancia de tener un hígado sano, pues es un órgano importantísimo para diversos procesos del cuerpo.

Al tener daños en el hígado a consecuencia de diferentes razones entonces se produce la cirrosis hepática, ya que una de las características de este órgano en particular es que cada vez que se lesiona trata de regenerarse por sí mismo, ocasionando cicatrices que posteriormente afectarán el funcionamiento del hígado.

Aunque estas marcas o lesiones no son reparables, si la cirrosis se detecta a tiempo, puede revertirse o en todo caso, el médico podrá indicarte las medidas necesarias para que la afección no siga avanzando hasta agravar.

Causas de la cirrosis

Existen diversas causas por las que una persona llega a padecer de cirrosis hepática, pero entre las más comunes podemos destacar:

• El uso excesivo de bebidas alcohólicas
• Hepatitis C en estado crónico y que se haya prolongado por mucho tiempo
• Hígado graso no alcohólico
• Tener cualquiera de los trastornos o consumir drogas
• Acumulación de hierro en el cuerpo
• Fibrosis quística
• Atresia biliar
• Trastornos genéticos del sistema digestivo
• Abuso de algunos medicamentos

Síntomas de la cirrosis

Aunque a veces es una enfermedad asintomática, no todos los casos son iguales y además variarán según la gravedad de la misma, pero entre los síntomas más recurrentes de la cirrosis hepática están los siguientes:

• Hemorragias
• Hematomas
• Picazón en la piel
• Cansancio excesivo
• Ojos y piel amarillos
• Pérdida de apetito
• Náuseas
• Piernas hinchadas
• Disminución de peso
• Aparición de pequeñas venas en forma de araña
• Enrojecimiento en las palmas de las manos
• Malestar general
• Orina de color oscuro
• Incremento en el tamaño de las puntas de los dedos de las manos
• Pérdida de masa muscular

¿Cómo prevenir la cirrosis?

Lo principal que debes hacer es cuidar tu hígado para que este continúe cumpliendo con sus funciones en el cuerpo y para ello debes comenzar a tomar ciertas medidas que te ayuden a prevenir la cirrosis hepática.

1. Disminuye el consumo de alcohol:

Una de las causas más frecuentes de la cirrosis es el abuso en el consumo de bebidas alcohólicas, así que limítalo siempre que puedas y si ya padeces cirrosis elimínalo por completo para no empeorar la afección.

2. Mantén una dieta balanceada:

Recuerda que tener el hígado graso también puede conllevar a una cirrosis, así que debes intentar llevar una dieta saludable que no sea rica en grasas para evitar que te perjudique.

3. Mantente en tu peso ideal:

Si tienes sobre peso u obesidad, estás más propenso a sufrir de hígado graso, así que debes hacer lo posible por mantener el peso indicado para tu estatura y edad.

4. No uses medicamentos si no es necesario:

El uso de algunas medicinas de manera indiscriminada puede afectar a tu hígado y generar cirrosis, así que evita auto medicarte o hacerlo sin autorización de tu médico o especialista.

5. Vacúnate contra la hepatitis:

A pesar de que aún no hay vacuna contra la hepatitis C, puedes hacerlo contra la hepatitis B.

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