Cómo dejar de sangrar (y ayudar a alguien que está sangrando)

Cuando sangramos, la causa puede ser desde una simple lastimadura hasta una condición médica más compleja. El sangrado en sí suele generar pánico y ansiedad en que lo sufre, por eso es importante saber cómo lidiar con este tipo de situaciones.

Es importante entender cómo hay que tratar casos de sangrados en casos simples, como un corte o el sangrado de la nariz, así como saber cuándo tienes que llamar al médico para que vea tu caso.

Emergencias de sangrado

Antes de comenzar a tratar una herida que sangra, tienes que identificar qué tan severa es, lo antes posible. En algunas situaciones, incluso, se recomienda que ni siquiera intervengas porque te podrías hacer más daño. Si sospechas que estás sangrando internamente o que hay algún objeto generando el sangrado, llama directamente al 911 o al servicio de emergencias local.

Busca asistencia inmediata si la lastimadura:

  • Parece profunda
  • Es en el rosto
  • Es resultado de la mordedura de un animal
  • Hay tierra o suciedad que no se va después de lavar
  • No deja de sangrar después de 15-20 minutos

Si una persona está sangrando mucho, tienes que estar pendiente de la aparición de síntomas de shock. Entre esos síntomas podrás encontrar un pulso cardíaco debilitado, pérdida de la conciencia, o piel fría. Esos síntomas pueden indicar que una persona está entrando en shock por pérdida de sangre. Incluso en casos de pérdida moderada de sangre, una persona se puede sentir mareada o con náuseas.

Si es posible, intenta que la persona lastimada se mantenga en el piso mientras esperas la ayuda médica. Si la persona afectada puede hacerlo, eleva sus piernas sobre su corazón. Esto ayuda a mejorar la circulación a órganos vitales mientras esperas por la ayuda. Mantén presión continua sobre la herida mientras llega el equipo médico.

Por qué sangramos

Cuando tu piel se corta, el cuerpo comienza a sangrar. Esto sucede porque los vasos sanguíneos del área lastimada se rompen. El hecho de sangrar tiene un objetivo de sanación, porque ayuda a limpiar una herida. Sin embargo, sangrar mucho puede generar shock.

Es imposible juzgar la gravedad de una herida por la cantidad de sangre. Existen heridas sumamente graves que no generan una gran cantidad de sangrado. Por otro lado, la cara, las manos, la cabeza, o la boca, pueden sangra mucho aunque la herida sea superficial.

El sangrado abdominal puede ser muy serio porque órganos vitales pueden estar comprometidos. Esto genera sangrado y estado de shock. Este tipo de heridas son consideradas de emergencia, y es importante llamar al médico si tanto tú o una persona junto a tí está sufriendo de este problema.

Los síntomas de shock incluyen:

  • Mareos
  • Debilidad
  • Piel blanca y fría
  • Dificultad para respirar
  • Ritmo cardíaco acelerado

Cómo ayudar a una persona que está sangrando

Lo primero que tienes que hacer es mantener calmada a la persona que esté sufriendo este problema. Si la herida es grande y está sangrando mucho, hay que acostar a la persona en el piso. Si la herida está en un brazo o pierna, hay que elevar el miembro sobre el corazón para que comience a sangrar más lentamente.

Cualquier suciedad, tierra, o elemento que esté cerca de la herida tiene que ser quitado, como por ejemplo pasto. Si la herida es pequeña se tiene que lavar con agua y con jabón.

Luego de ponerse guantes de latex, aplicar presión sobre la herida con un paño por al menos diez minutos. Si la sangra atraviesa el paño, utiliza otro y continúa ejerciendo presión por diez minutos más.

Cuando deje de sangrar, utiliza una banda sanitaria o paño sobre la herida limpia y sujétala con cinta para que se mantenga en su lugar.

Nunca quites un elemento grande que esté dentro de la herida ni tampoco intentes limpiar una herida grande. Si ves que la situación se va fuera de control, no dudes en llamar al servicio de emergencias.

Imágenes: 1