Los secretos para controlar la Hepatitis C

Vivir con hepatitis C no es fácil pero existen formas de manejar el virus y tener una vida feliz y productiva. De mantener tu hígado saludable con una dieta hasta lidiar con el estrés, te contamos algunos pasos que puedes tener en cuenta para manejar la hepatitis C.

Prevenir complicaciones producto de la hepatitis C

El daño en el hígado es lo que más preocupa a los que padecen esta enfermedad. La hepatitis C puede causar inflamación o hinchazón en el hígado. Esta inflamación puede derivar eventualmente en un daño del hígado llamado Cirrosis. Esta enfermedad produce que los tejidos sanos del hígado sean reemplazados por tejido “malo” y cuando esto sucede, el hígado no funciona correctamente.

Aquí algunos consejos para mantener el hígado sano

  • No beba alcohol y evite las drogas recreacionales
  • Alcance y mantenga un peso saludable
  • Ejercítate todos los días
  • Come alimentos bajos en grasa y altos en fibra. Una dieta llena de frutas, vegetales y granos puede ayudarte en este proceso.
  • Evita comer mariscos
  • Habla con tu médico antes si estas pensando en consumir suplementos

Mantén un peso saludable

El funcionamiento del hígado tiene mucho que ver con el peso, sobretodo porque el sobrepeso esta ligado a la acumulación de grasa en el hígado. Esto se denomina “enfermedad hepática grasa no alcohólica”.

Tener un hígado graso cuando ya tienes hepatitis C puede incrementar el riesgo de padecer cirrosis. Ciertos medicamentos para tratar la hepatitis C pueden no ser efectivos si tienes sobrepeso.

Si estás excedido de peso, seguir una dieta saludable y un plan de ejercicio regular puede ayudarte a perder peso. Algunos ejemplos de actividades de intensidad moderada incluyen:

  • Caminar rápido
  • Nadar
  • Andar en bicicleta

Tips de dieta y nutrición para la hepatitis C

No hay reglas sobre dietas y nutrición para las personas que padecen esta condición. Aunque hacer una dieta balanceada y nutritiva puede ayudarte a alcanzar el peso ideal y reducir los riesgos que conlleva esta enfermedad.

Aquí algunos consejos generales para comer bien cuando tienes hepatitis C

  • Escoge cereales integrales, panes y granos.
  • Coma mucha fruta y verdura, de diferentes colores
  • Evite alimentos procesados que tengan grasas trans
  • Evite alimentos azucarados, salados o grasos
  • Resistase a las diestas de moda y opte por un plan de alimentos que usted pueda vivir y continuar a largo plazo
  • Deje de comer cuando está en un 80%. Procesas la comida lleva tiempo y comer de más es perjudicial para el objetivo que buscas
  • Aumente la energía comiendo pequeñas comidas o snacks cada tres o cuatro horas

Hepatitis C y al alcohol

El alcohol daña las células del hígado y esto puede empeor los efectos de la enfermedad. Estudios demostraron que los alcoholes duros en personas con Hepatitis C aumenta el riesgo de padecer cirrosis o cáncer de hígado.

Es por esto que los médicos recomiendan abandonar por completo el alcohol si fuiste diagnosticado con Hepatitis C.

Lidiar con la fatiga

La fatiga o el cansancio extremo es uno de los síntomas más comunes en personas con hepatitis C.

Si te sientes fatigado, aquí tenemos estos métodos:

  • Toma pequeñas siestas durante el día
  • No planees muchas actividades durante el día. Espacia las actividades durante la semana.
  • Si tu día de trabajo es agotador, pregunte sobre horarios flexibles o opciones de home office.

Sobrellevar el estrés

Ser diagnosticado con Hepatitis C puede ser estresante. Es normal sentirse ansioso, irritable o estar enojado. Manejar el estrés es importante para lidiar con la enfermedad. Si te sientes estresado, aquí algunos métodos para manejar la situación:

  • Ejercítate al menos 15 minutos por día. Intenta caminar, correr, bailar, andar en bicicleta, nadar o yoga, entre otras actividades.
  • Toma una clase de manejo del estrés.
  • Establezca límites a su horario y recuerde que está bien decir “no”
  • Reduzca su lista de tareas pendientes. Si algo realmente no necesita ser hecho, quítelo de la lista o guárdelo para otro día.
  • Evite a otras personas que aumentan su estrés.
  • Pida a los demás ayuda con tareas o tareas diarias.