14 métodos infalibles para curar el hipo (¡todos funcionan!)

Se conoce como hipo al movimiento involuntario que hace el diafragma al contraerse de forma súbita cuando respiramos normalmente. Esta contracción espasmódica es repetitiva y genera un sonido particular.

Aunque el hipo puede durar pocos minutos, existe la posibilidad de que se extienda por días o semanas. La sensación es molesta y nuestra primera reacción es buscar la manera de acabar con ellos para volver a respirar sin interrupciones.

Se produce cuando comemos muy rápido o en exceso, si estamos nerviosos, por irritación de la garganta o estómago, si sufrimos alguna enfermedad como neumonía o pleuresía.

Existen mil y una recomendaciones para suprimir el hipo. Van desde dar un golpe en la espalda, buscar que te asusten, flexionar las rodillas sobre el tórax unos segundos, estornudar, aguantar la respiración e incluso levantar una uva con una cuchara fría.

Cómo curar el hipo

¿Pero qué tan ciertos son estos métodos? Nada perdemos con aplicarlos, así que en las siguientes líneas te ofrecemos una lista de 15 consejos para quitar el hipo.

1. Bebe agua usando una pajilla: llenamos un vaso de agua, tapamos los oídos con nuestros dedos y tragamos el agua preferiblemente en uno o dos sorbos. Es como si también tragaras el hipo, pues por algún motivo desaparece.

2. Prueba un dulce: si introducimos en la boca algo dulce, por ejemplo una cucharada de azúcar, se sobrecargan las terminaciones nerviosas de la boca y eliminamos los espasmos.

3. La sal tiene lo suyo: unos cinco gramos de sal y un sorbo de agua es otro de los remedios recomendados. Tras tragarlo, respira lento y relájate.

4. Respira hondo: inhala y no dejes salir el aire. De ser posible sigue tragando hasta que sientas que no puedes más, entonces exhala controladamente y vuelve a respirar normal. Haz la prueba a ver si ya no tienes hipo.

5. Come manteca de almendras: también puede ser mantequilla de maní o cacao; una cucharadita de estas la dejamos unos segundos en la boca y la tragamos sin masticar.

6. Respira lento: antes de terminar exhala, respira más lento y luego inhala. Para que funcione debes repetir al menos diez veces los mismos pasos.

7. Traga con la boca abierta: mantén la boca abierta dos minutos y traga saliva cada cierto intervalo, principalmente si sientes que viene el espasmo. En tres minutos tendría que desaparecer la incomodidad que causa el hipo.

8. Inclínate mientras tomas agua: coloca el vaso en una silla y siéntate en otra ubicada al frente. Inclínate un poco y bebe sin usar las manos. El esfuerzo valdrá la pena.

9. Bebe jugo de pepinillo: también funciona con el vinagre. Si cada diez segundos consumes media cucharadita, se te quitará el hipo.

10. Chupa limón: con una rodajita que mordamos y le saquemos el jugo será suficiente. Puedes agregarle azúcar para disminuir un poco la acidez, pero solo un poco. El objetivo es que apenas lo pruebes sientas una especie de susto y esa reacción suprime el hipo.

11. Presiona tu muñeca: si hacemos un poco de fuerza con nuestro pulgar sobre una de nuestras muñecas, durante diez segundos, repitiendo tres o cuatro veces, ¿qué crees? Se va el hipo.

12. Siete sorbos de agua: preferiblemente bien fría. Bebemos en siete tragos sin mucho descanso para quitar los espasmos.

13. Toma una gaseosa: los gases que expulsamos ayudarán a que con ellos “mágicamente” salga el hipo.

14. Respira dentro de una bolsa de papel: funciona como el método de la apnea; como incrementa el dióxido de carbono en la sangre, el cuerpo se concentra en la manera de eliminarlo y deja a un lado el hipo.

 

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