¡Atención! Dejar de fumar mejora tu autoestima

Se verifica con facilidad que los sujetos con tendencia a las adicciones se caracterizan por una personalidad más lábil, con mayor impulsividad e incremento del riesgo para sí mismos y para las personas cercanas. Por este motivo, lograr dejar de fumar constituye un notable impulso para la autoestima.

Las conductas adictivas pueden canalizarse de diversas maneras en una misma persona. De hecho, es común que en un mismo paciente se concentren 2 o más adicciones de forma simultánea.

Esta expresión anormal de la ansiedad es la que suele provocar que muchas personas aumenten de peso al dejar del cigarrillo, ya que incrementan la cantidad y deterioran la calidad de los alimentos que reciben.

Sin embargo, pocas cosas resultan tan gratificantes para una personalidad debilitada como vencer en el terrible combate contra las adicciones. La alta capacidad de tolerancia que se asocia con la nicotina hace necesario implementar medidas terapéuticas clásicas (medicación, psicoterapia) o no convencionales (hipnosis, acupuntura) para aumentar el éxito al abandonar de fumar.

Cuando este objetivo se concreta, muchas personas son invadidas por una notable sensación de tranquilidad y seguridad que no habían percibido nunca antes.

Asimismo, el ex fumador es muchas veces un ejemplo para quienes lo rodean, ya que el respeto ganado por su actitud puede ser el primer impulso para que familiares y amigos se enfoquen por el mismo camino.

Dejar el cigarrillo, por lo tanto, no sólo genera ventajas para la persona que lo logra, sino que tiene una clara función social al permitir que otros fumadores empiecen a contemplar la posibilidad de interrumpir este hábito dañino para la salud física, social y psicológica.

La autoestima se convierte en un pilar en el cual los ex fumadores pueden sostenerse para reducir el número de recaídas a corto y a largo plazo.

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