Descubre cómo dejar de fumar practicando yoga

Al igual que otras terapias denominadas alternativas, el yoga es uno de los potenciales recursos que muchas personas pueden emplear con el objetivo de dejar de fumar.

El fundamento esencial de la mayoría de las técnicas modernas del yoga consiste en alcanzar un estado de equilibrio interno, en el cual es posible vencer el duro combate que el fumador debe efectuar tanto contra la tendencia compulsiva por el cigarrillo como ante los síntomas de ansiedad e irritabilidad que caracterizan a la abstinencia a la nicotina.

En el método más habitual, se requiere la adopción de diferentes posturas conocidas con el nombre hindi de azanas, con una importante relajación de los planos musculares. En estas posiciones resulta más simple controlar los movimientos respiratorios, que se hacen más amplios y profundos.

Mediante esta metodología, se adquiere una participación más conciente en el proceso de oxigenación y se asegura una mayor conexión con el propio “yo”. Entre los beneficios más destacados de este recurso, se reconoce que las conductas adictivas tienden a desaparecer.

Por lo tanto, algunos expertos proponen que el yoga se convierta en uno de los caminos de elección para el tratamiento de aquellas personas con diferentes tendencias a las adicciones (tabaco, alcohol, medicamentos, drogas ilícitas). Por otra parte, constituye una alternativa de interés en quienes intentan dejar de fumar sin engordar de manera simultánea.

En consecuencia, la práctica de los ejercicios físicos y respiratorios asociados con el yoga constituye una opción que los fumadores pueden intentar como parte de los esquemas para dejar el cigarrillo. De todos modos, se la considera aún una técnica complementario y se insiste en recomendar este método bajo una estricta supervisión profesional, en especial en las personas de edad avanzada o con problemas cardíacos o reumáticos crónicos.