Te indicamos cómo hacer un enema en la intimidad de tu casa

Un enema es el procedimiento de lavado, por salud o por higiene, que se realiza al introducir líquidos en el recto y en el colon a través de la cavidad anal.

Existen los enemas evacuantes y los de retención. Los primeros actúan en un período de 15 a 20 minutos y se utiliza en el tratamiento de la acumulación de heces, la retención fecal y el estreñimiento. Para ello se utilizan sustancias como solución salina, algún líquido jabonoso, glicerina o alguna preparación comercial.

Los segundos son de retención porque precisamente requieren que se detenga el líquido de manera interna durante media hora o más y se utiliza normalmente para introducir algún medicamento.

Entre las bondades que ofrece la utilización de un enema es que limpia el colon provocando una evacuación de las heces, sin irritarlo ni dañar las paredes del intestino.

Si sufres de estreñimiento, esta es una técnica que puede servirte, pero ten mucho cuidado porque tampoco debe hacerse con demasiada frecuencia.

¿Quieres hacer un enema casero?

Sigue leyendo que en este artículo te decimos cómo hacerlo.

Qué necesitas

• Kit de enemas (bolsa de plástico, un tubo de goma y dos cánulas rígidas)
• Toallas viejas y de gran tamaño
• Una cucharada de algún aceite que puede ser de coco, de almendras o de oliva para lubricar, aunque si utilizas un lubricante de base acuosa mucho mejor.
• 300 ml de agua destilada tibia.

La preparación de un enema

Paso 1:

Al tener todos los materiales comienza a hacer tu enema casero preferiblemente en el baño ya que puedes sentir la necesidad inmediata de defecar.

Normalmente el kit trae sus propias instrucciones para armarlo, así que sigue los pasos y no tendrás ninguna complicación.

Paso 2:

Utiliza el aceite o lubricante para engrasar el ano y el tubo que se va a introducir.

Paso 3:

Llena la bolsa con la sustancia que desees emplear y el agua destilada.

Puedes escoger entre:

Agua salina: coloca una cucharada de sal marina por cada litro de agua.
Café: Añade una cucharada de café en un litro de agua.
Hierbas medicinales: Realiza infusiones con hierbas como manzanilla, romero y muchas otras.
Aceite de oliva: Coloca una cucharadita en un litro de agua.

Modo de empleo

Coloca las toallas en el piso, acuéstate en el suelo y lleva tus rodillas a la altura del pecho. Luego introduce la cánula en el ano de manera lenta y utilizando el ángulo adecuado para evitar molestias y dolores.

Recuerda que no todas las personas se sienten cómodas en las mismas posiciones, así que si estás experimentando algún dolor, cambia el ángulo o prueba de diferentes formas hasta que logres hacerlo mucho más relajado.

Haz que el líquido comience a circular progresivamente hasta que haya ingresado toda el agua que puedas retener. Siéntate y espera unos minutos para pasar al inodoro y espera para evacuar todo lo que deba salir.

En caso de ser un enema de retención, debes esperar media hora o más para retener el líquido (tal y como lo indica su nombre) para que puedas obtener el efecto deseado.

Recomendaciones

Ten a mano todos los materiales para que no tengas que interrumpir el proceso una vez que lo hayas comenzado. Si es la primera vez, no te enredes con la preparación de líquidos complicados, puedes solamente usar agua destilada.

Recuerda que el líquido no debe estar ni frío ni muy caliente.

Si tienes inflamación intestinal o apendicitis es mejor que no lo intentes.

Está contraindicado en personas con traumatismos abdominales, peritonitis, postoperatorios de cirugías abdominales, sangrado del tubo digestivo o deshidratación.

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