Qué es el EPOC y por qué tienes que dejar de fumar YA

Aunque el cáncer de pulmón es sin dudas la enfermedad pulmonar que más se vincula con el tabaco, probablemente la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) representa uno de los principales motivos para plantearse seriamente dejar de fumar.

Entre sus numerosos efectos tóxicos, el humo del cigarrillo provoca lesiones complejas a nivel microscópico en las pequeñas unidades funcionales de los pulmones, denominadas alvéolos. Estas áreas de tamaño microscópico constituyen el sitio real en el cual nuestros pulmones intercambian el oxígeno que se obtiene del aire con el dióxido de carbono producido por el metabolismo.

En aquellos sujetos que no logran dejar de fumar, distintas sustancias tóxicas se encargan de destruir las finas paredes de los alvéolos, los cuales ya no pueden cumplir con su función.

Este proceso da lugar a la formación de las llamadas bullas o burbujas, que no son otra cosa que grandes regiones pulmonares sin capacidad de entregar oxígeno al organismo. En términos simplificados, estas bullas dan lugar al reconocido enfisema pulmonar.

Por otra parte, la irritación permanente provocada por la nicotina y otra gran cantidad de productos contenidos en el tabaco genera obstrucción bronquial, producción de moco y destrucción de las células del epitelio que recubre a la tráquea y los bronquios. En las personas que no logran dejar de fumar, estos fenómenos reducen el calibre de la vía aérea en forma progresiva y definitiva para dar lugar a la bronquitis crónica.

La combinación del enfisema y la obstrucción crónica, en mayor o en menor grado para cada una de ellas, son las causas finales de la EPOC. Esta grave enfermedad es una causa reconocida de tos crónica, falta de aire, disfunciones sexuales, ansiedad, depresión, angustia y, sobre todo, reducción de la calidad de vida. Sólo existe un tratamiento definitivo y eficaz en la actualidad: dejar de fumar.

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