Cómo lidiar con el estrés en adolescentes y qué lo desencadena

El estrés en adolescentes está presente hoy más que nunca. La adolescencia se conoce como un periodo de desarrollo complicado que se caracteriza por cambios fundamentales y algo difíciles, a medida que se avanza desde la infancia hacia la edad adulta. Las transiciones desencadenan cambios en la forma en que el adolescente se ve a sí mismo y en la forma en que otros lo ven y lo tratan.

La adolescencia siempre ha sido una etapa incómoda en la que los adolescentes luchan por construir su propia identidad, buscar la autonomía y aprender sobre la intimidad y la sexualidad en las relaciones. Todas estas cosas causan un cierto nivel de angustia y de estrés.

Una sociedad que estresa

El entorno actual ha diseñado una sociedad vertiginosa que aumenta las expectativas recibidas por los adolescentes a diario. Se generan presiones en relación con la escuela, el trabajo, las familias, las relaciones, las redes sociales y la interminable serie de transiciones involucradas en el simple hecho de ser un adolescente.

Los adolescentes de hoy en día viven sometidos a un gran estrés. Existen algunos contextos que aumentan la presión, como la pobreza o crecer en un hogar abusivo, entre otros factores. Algunos de los elementos que multiplican el estrés durante esta etapa de la vida son:

La escuela

En la actualidad se espera que los adolescentes decidan rápidamente qué quieren hacer, dónde quieren estudiar y en qué campo les gustaría trabajar. Al mismo tiempo se les exige les vaya bien y que se adaptan a los conceptos de éxito.

Los jóvenes tienen que hacerlo bien, porque se supone que deberán asistir a la universidad, y no a cualquiera, sino la mejor universidad para ser competitivos y exitosos en el mercado laboral actual. Todo esto origina mucha presión sobre los adolescentes.

El trabajo

La mayoría de los adolescentes trabajan para ganar dinero porque les gusta tener para sus necesidades, pero estos compromisos les quitan tiempo para realizar otras tareas, como actividades académicas y extracurriculares, además les resta tiempo para estar familiares y amigos, divertirse y disfrutar la vida. Este nivel de responsabilidad llega a causar preocupaciones.

Las expectativas

Los adolescentes de hoy sienten mucha presión de padres, maestros, entrenadores, otros familiares y amigos para que no fallen porque esperan que sean exitosos o buenos en todo. El fracaso ha pasado de ser visto como una oportunidad de aprendizaje a ser claramente inaceptable en la sociedad. Esto pone aún más presión sobre los jóvenes.

Las conexiones sociales

La mayoría de los adolescentes en la actualidad están conectados todo el tiempo a un teléfono inteligente u otro dispositivo que los mantiene vinculados en las redes sociales. Cada uno de sus movimientos es juzgado por sus seguidores, ya sean verdaderos amigos o simples seguidores en Facebook y Twitter.

La presión indica que los jóvenes deben ser lindos, inteligentes, sexis y populares, pues las redes sociales son el lugar donde pasan el rato y gastan una gran cantidad de su tiempo cada día. Esto agota en gran medida.

¿Qué se puede hacer?

El estrés que se prolonga durante un largo periodo de tiempo perjudica la salud y el bienestar de los adolescentes. Si un padre nota que su hijo muestra signos de estrés, deberá apoyarlo para que lo supere o buscar ayuda de profesionales en caso de necesitarlo.

En primer lugar, deben conocerse los orígenes del problema. Se recomienda a los adultos conversar sobre expectativas y objetivos de vida realistas, así como tratar de entender lo que piensan, lo que quieren y cómo se sienten. Asimismo hace falta darles amor incondicional, aceptación y apoyo, sin juzgarlos cuando cometan errores porque así irán aprendiendo lo que necesitan.

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