Los 9 mejores trucos para excitar a un hombre

Seguro te has preguntado cómo excitar a un hombre en la cama. No tienes que ser contorsionista o una gurú del sexo, pero sí conocer técnicas que rompan la monotonía y te ayuden a enloquecerlo, de forma que no haga más que contar las horas para volver a estar contigo.

La idea es que varíen lo que sucede en cada encuentro, porque a nadie le gusta repetir lo mismo para terminar aburridos y buscando en otro lado lo que no se consigue en casa.

En este artículo te enseñaremos a despertar ese deseo sexual en tu pareja, a enamorarlo en la alcoba y a demostrarle que tú también puedes tener el control en la cama.

De la seducción a la excitación

No a todos se les da naturalmente el arte de la seducción, por eso no está demás aprender algunos trucos que hagan que tu chico te vea como la mujer más sexy y un lince en el cuarto.

Ciertamente el roce o contacto físico es infalible, pero también hay formas en las que sin siquiera tocar al hombre lo excitas; por ejemplo usar un perfume, mostrarle algo de ropa íntima, lanzarle miradas sugestivas o dejarle saber que quieres acción.

Sigue leyendo y apunta este abanico de opciones que seguramente te ayudarán a excitar a un hombre

Susúrrale al oído: puedes decirle cuánto lo amas, pero si realmente quieres despertar su deseo sexual, entonces háblale un poco sucio, pídele más. Esas palabras les darán a entender que estás loca de placer y nada emociona más a un hombre que saber que lo que ellos hacen te gusta y lo disfrutas.

Usa efectos de sonido: no es necesario buscar música, se trata de que él te escuche. Gímele mientras lo acaricias; además de acelerarte, lo activarás, subirá la temperatura y el ritmo. Gozarán de placer.

Tócalo sin miedo: no sobra la estimulación previa y el jugueteo sexual. En ese ínterin aprovecha para usar tus dedos y acariciar suavemente sus testículos; sugerimos hacerlo de arriba hacia abajo o en círculos. Verás cómo te pide que lo toques más.

Báilale: obviamente la ropa no hace falta. Usa movimientos sexis de cadera colocándote justo sobre tu pareja; aprovecha tus atributos y deja que él los toque mientras le danzas.

Márcale la piel: es normal que te pidan que presiones tus uñas sobre su pecho o espalda; entonces aráñalo. No hay que romperle la carne, pero puedes apretar un poco incluso en sus brazos y piernas.

Sexo oral: nunca falla. Lo bueno es que puedes sorprenderlo con un encuentro de este tipo en cualquier lugar que no necesariamente tenga una cama, así agregarás un poco de picante a la relación.

Ponle sabor: si untas su pecho con alguna crema o dulce, lámelo alternando con besos en su vientre, así sentirá cómo las cosquillas suben por todo su cuerpo y lo elevas hasta el cielo.

Báñense juntos: una ducha erótica abrirá paso a la acción en la cama. Dale rienda suelta a tu imaginación mientras están bajo el agua; de allí te llevará con ansias en busca de un orgasmo.

Cúbrele la vista: sí, es necesario que te vea, pero antes excítalo dejando que te sienta mientras tapas sus ojos con una venda. Es una manera de despertar el misterio y alterar sus sentidos. Permítele que te toque para que se emocione, al mismo tiempo que lo rozas en sus zonas erógenas.

Cumple sus fantasías: puedes indagar qué fantasía sexual ronda sus pensamientos y hacerla realidad. Sabiendo lo que le gusta y usando un atuendo alusivo a ese tema, bastará para alegrarlo. Dale un beso y enciende la chispa.

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