¿Fuiste mamá hace poco? Recupera tu cuerpo con estos consejos

Durante nueve meses has estado nutriendo tu cuerpo de adentro hacia fuera para traer al mundo una nueva y saludable vida. Pero luego del parto nuestro cuerpo no queda igual que antes. Por eso, si fuiste mamá hace poco te vamos a contar cómo puedes recuperar el cuerpo que tenías.

Mantener tu cuerpo recargado con los alimentos correctos es necesario para mantener alta tu energía y recuperarte rápidamente del estrés que dejó el embarazo y el parto.

Perder peso

Probablemente estés ansiosa para conseguir que tu bebé tenga el peso correcto, pero no te olvides que tu cuerpo también necesita volver a su forma original. El embarazo y el parto ya quedaron atrás así que ahora es hora de ponerte en forma.

Lo aconsejable es perder de 2 a 4 kilos por mes. Perder más de eso puede llevarte a sentirte fatigada y causar una malnutrición si las calorías ingeridas son bajas.

Mujeres lactantes

La lactancia tiene muchos beneficios como incrementar las defensas o reducir el riesgo de obesidad a posterior, sin mencionar los beneficios para el bebé. Amamantar a tu hijo, además de ser una experiencia maravillosa y única, reduce el riesgo de padecer cáncer de mama, cáncer de ovario y osteoporosis. Y, en caso de quedar embarazada nuevamente, te brinda la habilidad de subir y bajar de peso fácilmente.

Las calorías para la producción de leche se consiguen a través de la alimentación y también de la grasa adicional que almacena el cuerpo. Esto quiere decir que si mantienes una dieta sana y completa, sólo por estar amamantando vas a quemar más calorías de las que consumes y así bajar de peso rápidamente.

Si no comes demasiado, puedes provocar una disminución en la producción de leche y bajar de peso de pronto. Ninguna de las dos cosas son buenas para tu cuerpo, una dieta con permitidos es suficiente. No te restrinjas de cumplirte algún que otro antojo.

Otro punto clave: Mantente hidratada. Mientras amamantas necesitas al rededor de 3 litros de líquido por día. Puedes beber agua, leche, jugo o líquidos que no sean altos en cafeína.

Con precaución

Muchos medicamentos pasan a través de la leche materna, por eso es que debes hablar con tu médico antes de consumir alguna medicación.

La nicotina, el alcohol y la cafeína también pasan por la leche materna, por eso disminuye o anula el consumo de ellos durante la lactancia. La cafeína solamente con moderación puedes consumirla, las demás sustancias no se recomiendan dado que afectan la salud del bebé considerablemente.

Suplementos

La necesidad de consumir ciertos nutrientes aumenta durante la lactancia. Puedes conseguirlos solamente por la alimentación o, en algunos casos, hay mujeres que siguen tomando las vitaminas prenatales o multi-vitaminas durante el periodo de amamantamiento.

Adicional a esto, se recomienda una dosis extra de vitamina D. Pregúntale a tu doctor si puedes realizar un examen de sangre para determinar cuánta de esta vitamina te hace falta.

Las investigaciones también muestran unos numerosos beneficios que tiene el omega 3 para el desarrollo del cerebro. 300mg por día serán suficientes para notar los resultados.

Tomando los recaudos necesarios y la nutrición adecuada, sumado a la actividad física, puedes recuperar tu cuerpo rápidamente y de forma saludable, sin poner en riesgo tu salud.

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