Cuáles son los síntomas del glaucoma y cómo prevenirlo

El glaucoma es producido por deficiencias en el ojo, las cuales generan lesiones en el nervio que si no son atendidas a tiempo, causan ceguera. Inicia con sentir una presión porque el líquido ocular no drena como es debido; en consecuencia, el ojo no se mantiene hidratado.

Esta afección ocurre cuando el agua queda bloqueada en lugar de vaciarse por una especie de conducto posicionado en el área frontal del ojo. La tensión irrumpe y destruye las células nerviosas, causando que la persona no pueda ver.

Algunos síntomas de la enfermedad

Existen dos tipos de glaucoma: de ángulo abierto y cerrado. Estamos ante el primero cuando el líquido que viaja de la pupila hacia la cámara anterior, tiene el paso obstruido, provocando la tensión y lesionando el nervio óptico.  La segunda ocurre si el paso se tranca entre el iris y la córnea, elevando la presión.

Aunque al principio de la enfermedad es difícil percibir síntomas, si los hubiese serían: dolores en el ojo, cefalea, pérdida de la visión, percepción de luces y puntos ciegos en el campo visual periférico o lateral, ojos rojos, náuseas y vómitos, etc.

Así como nos preocupamos por una buena higiene o perfecto estado físico, el glaucoma puede prevenirse si mantenemos una buena salud ocular.

Vitaminas y control de la presión arterial

Una de las claves está en el consumo de vitamina del grupo A y C, contenidas en zanahorias, pepinos, naranjas, bayas, tomate, calabazas, leche, etc.

Los médicos también recomiendan controlar la presión arterial, pues se le asocia al padecimiento de glaucoma, aunque no esté totalmente comprobado.

Para evitar complicaciones lo mejor es comer alimentos reducidos en grasa, de manera que favorezcamos nuestro sistema cardiovascular.

Descanso y ejercicio

Otra forma de mejorar el sistema circulatorio y que impidamos la tensión ocular, es a través de los deportes; también se alivia la presión usando gafas para protegernos del sol.

El descanso es fundamental. Además de dormir entre seis y ocho horas diarias, es necesario reposar un poco entre jornadas laborales, especialmente si nuestras funciones son frente a un computador.

En tal caso, funciona separarse unos minutos de la pantalla y mirar algún paisaje para relajar el ojo y que la energía circule. También hay que reducir el brillo del monitor.

Quizás suena raro, pero entrenar la vista es una técnica de las más convenientes. Mueve los ojos de un lado al otro, abre y ciérralos; así drenarás toxinas y líquido.

Otro de los ejercicios para la vista consiste en estirar un brazo hacia el frente, señalar arriba con el dedo índice, mover el brazo y seguir el dedo con la mirada manteniendo la cabeza fija.

Segunda causa mundial de ceguera

Aunque busquemos la manera natural de prevenir la enfermedad, es necesario que la persona solicite un chequeo médico visual para conocer el estado del nervio óptico y saber cuál su nivel de presión intraocular y ocular.

Son más propensos a un diagnóstico de glaucoma los individuos con ascendencia africana, miopes, diabéticos, personas mayores e hipertensas con hábitos que incluyan el consumo frecuente de cafeína, tabaco, frituras, refrescos, harinas blancas, dulces, comida chatarra, cerveza.

De acuerdo con la Academia Americana de Oftalmología, 2,2 millones de estadounidenses son afectados con el glaucoma de ángulo abierto y la cifra incrementaría a 3,3 millones para el 2020; este padecimiento es la segunda causa de la ceguera mundial. El primer lugar lo ocupan las cataratas.

Es posible prevenir la enfermedad manteniendo un cuidado al día de nuestra salud visual, alimentándonos como es debido y practicando algún deporte. Los primeros cambios que notemos, serán la señal para acudir al doctor y evitar que la enfermedad avance.