Descubre cómo los hermisferios cerebrales determinan tu personalidad

El cerebro controla gran parte de nuestro organismo. Su capacidad de reacción es inmediata y más potente que la de algún computador. Se dice que influye en la personalidad, porque los hemisferios cerebrales -izquierdo o derecho- determinan de alguna manera las actitudes.

Entonces ¿Cuál es la parte del cerebro que más utilizas? Aunque parezca una pregunta complicada, en tu comportamiento está la respuesta. Por ejemplo: si eres alguien detallista, analítico y ordenado atiende más al izquierdo; mientras que si se trata de un individuo creativo, intuitivo y soñador, predomina el derecho.

Ambas mitades se ciñen a una forma diferente de percibir el conocimiento y la realidad; no obstante, se necesitan. Esto quiere decir que los dos lados del cerebro son complementarios, uno no es más importante que el otro.

Una misma tarea depende de los dos

Al estar conectados por fibras nerviosas, trabajan de la siguiente manera: el lado izquierdo controla los movimientos de la parte derecha del cuerpo, mientras que el derecho regula los del lado izquierdo. Si uno se afecta, el otro también.

Así percibamos que tenemos un hemisferio más desarrollado, requerimos de los dos para llevar a cabo una misma tarea, sobre todo si se trata de alguna actividad complicada. La clave está en conseguir el equilibrio y no en suprimir las fortalezas de algún polo.

El hemisferio izquierdo es el encargado del lenguaje verbal, capacidad analítica, habilidades lingüísticas, memoria, solución de problemas matemáticos, pensamiento racional y lógico.

El derecho activa la interpretación de metáforas, señales y signos, nos permite soñar e imaginar otras realidades, se le asocia a la empatía y los sentimientos, además controla la atención.

Disciplina Vs. Cero complicaciones

Un individuo que destaque por su organización, disciplina y obediencia difícilmente se atreverá a hace cosas nuevas, por temor a lo desconocido; esa sería una desventaja de tener la personalidad marcada por el polo izquierdo. Ocurre que se valen de información comprobable y medible.

En cambio, los de “cerebro derecho” se muestran más abiertos a varias alternativas para solucionar problemas. También se diferencian por disfrutar el presente sin complicarse tanto pensando en lo que les depara el futuro. Los impulsos y el desorden los caracterizan.

Según el trabajo “Cómo equilibrar nuestros hemisferios cerebrales”, de la Universidad Autónoma de Madrid, los sonidos no perturban a las personas dominadas por el lado derecho, incluso se sienten a gusto.

Optan por ambientes poco iluminados, se sienten a gusto con personas que tienen su misma edad, disfrutan de los contextos informales y prefieren los estímulos táctiles en lugar de los visuales o auditivos.

Los del izquierdo aman la tranquilidad, los ambientes formales y el trabajo organizado. Su método de afrontar los problemas es más analítico.

Hallar el equilibrio

Una crítica hacia estas teorías de los hemisferios y la determinación de la personalidad, refiere que los sistemas educativos generalmente estimulan más las habilidades del polo izquierdo, a pesar que actualmente las profesiones se orientan más hacia las multidisciplinas, creatividad e innovación, exigiendo mayor capacidad de adaptación.

Está allí la necesidad de hallar el punto medio entre ambos, estimulándolos de igual manera para hablar de personalidades integrales.

¿Cómo saber cuál es el lado de tu cerebro que predomina más?

Lo aprenderás observando tus actitudes, pero si quieres divertirte un poco más, chequea la infinidad de cuestionarios en línea, muchos de ellos dinámicos; además de divertirte ayudan a determinar tu área dominante y a conocer qué ejercicios estimulan el hemisferio menos desarrollado.

Para ampliar tu polo izquierdo servirá la elaboración de esquemas, reglas, listas, crucigramas, etc. En el caso del derecho, prueba con hacer de un texto una imagen, toma rutas distintas para llegar a un destino y organizar las cosas por colores.

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