SIDA en hombres: cómo se contagia el HIV y principales síntomas

El HIV es un virus que afecta el sistema inmunológico, específicamente las células denominadas CD4, las cuales nos protegen de enfermedades. A diferencia de otros virus que el sistema inmune puede combatir, el HIV no puede ser eliminado.

A medida que el HIV progresa, ataca y destruye CD4 hasta que las mismas pierden la capacidad de pelear contra cualquier infección o enfermedad. Cuando esto pasa, se desarrolla el SIDA, conocido como la última etapa de una infección de HIV. Las personas que tienen SIDA, necesitan medicación para poder sobrevivir.

El HIV puede tardar de unos meses hasta 10 años en convertirse en SIDA, y en algunos casos toma incluso más tiempo. Sin embargo, no todas las personas con HIV terminarán desarrollando SIDA.

El HIV se puede controlar con medicamentos antirretrovirales. Este tipo de droga se encarga de inhibir la reproducción del virus, mientras que ralentiza el progreso del HIV, mejorando así la calidad de vida del paciente infectado. Cuanto antes se comience con la medicación, mayor será la efectividad del tratamiento.

HIV en la actualidad

Muchos de los hombres que padecen HIV son reacios a revelar su condición al día de hoy. En una cita, una persona que padece el virus está pensando cuál es el mejor momento para revelar la condición. En el trabajo, esto puede acabar con su carrera, incluso en su familia también. Depende mucho de las leyes del país que puedas pelear contra la discriminación laboral o estés desamparado.

El no animarse a comunicar el estado en el que uno se encuentra es contraproducente porque no ayuda a educar a la comunidad. También el avance de la ciencia frente al cuidado de esta enfermedad ha hecho que la condición sea invisibilizada y cada vez se hable menos de ella.

HIV en hombres: cómo los afecta

En México, por ejemplo, más del 60% de los casos de HIV reportados afecta a hombres.

El HIV puede infectar gente de cualquier raza, sexo, u orientación sexual. El virus pasa de persona a persona a través del contacto con sangre, semen, o fluidos vaginales infectados. Practicar sexo sin protección aumenta considerablemente las probabilidades de contagio.

Una vez que la infección ocurre, puede tomar un par de semanas hasta que aparezcan los primeros síntomas. Estos síntomas serán muy parecidos a los de una gripe, incluyendo pérdida de peso y fatiga general. Sin embargo, puede que el HIV no cause síntomas por muchos años.

La única manera de saber si uno está infectado con el virus HIV es haciéndose los controles específicos. Conocer si estás infectado o no te permitirá comenzar el tratamiento a tiempo y tomar las medidas necesarias para no infectar a otras personas.

HIV en hombres: principales síntomas

Los síntomas del HIV pueden variar radicalmente entre persona y persona. Usualmente, una persona que tiene HIV, presentará una enfermedad, seguida por un período asintomático y luego por una infección avanzada.

El 80% de las personas contagiadas de HIV experimentan síntomas parecidos a los de la gripe entre las dos y las cuatro semanas posteriores a tomar contacto con el virus. Esta infección suele ser la primera manifestación del virus y dura hasta que el cuerpo cree los anti-cuerpos para luchar contra el virus.

Entre los síntomas más comunes encontramos:

  • Fiebre
  • Dolor de garganta
  • Dolores de cabeza severos

Hay otros síntomas menos comunes:

  • Fatiga
  • Ganglios inflamados
  • Ulceras en la boca o en los genitales
  • Dolores articulares
  • Nauseas y vómitos

Los síntomas duran entre una y dos semanas. Si has experimentado algún síntoma de estos y sospechas que puedes estar infectado, te recomendamos visitar a un especialista para que pueda realizarte un examen.

Pasados los primeros síntomas, comienza el período asintomático, que puede durar desde meses hasta años. Durante este tiempo el virus se replica por todo el cuerpo y comienza a debilitar el sistema inmunológico. La persona que esté en esta etapa no se sentirá mal, pero el virus seguirá activo y se podrá transmitir de persona a persona sin problemas.

Llega un punto en el que el virus avanza lo suficiente para debilitar las defensas de la persona infectada. Cuando esto sucede, se considera que la persona ya posee SIDA, la última etapa de la infección.

Condiciones que normalmente el cuerpo puede eliminar se vuelven más peligrosas en un paciente con SIDA, y aparecerán los siguientes síntomas:

  • Nauseas
  • Vómitos
  • Diarrea persistente
  • Fatiga crónica
  • Pérdida rápida de peso
  • Tos
  • Incapacidad de respirar correctamente
  • Fiebre
  • Lesiones en la boca la nariz, los genitales, o debajo de la piel
  • Ganglios inflamados por un período largo de tiempo
  • Pérdida de memoria
  • Confusión

Es importante poder detectar el virus a tiempo. Cuanto antes se detecte, mayores serán las posibilidades de supervivencia y control de los síntomas. Si por algún motivo piensas que puedes haberte contagiado del virus, no dudes en consultar con tu médico.