Qué es y cómo funciona la técnica de implante capilar

Entre las diferentes opciones para la terapia de la alopecia, el implante capilar se destaca por su durabilidad y por la posibilidad de aplicarse en distintas enfermas relacionadas con la salud capilar.

Las técnicas de implante capilar han evolucionado de forma acentuada en las últimas décadas. En la actualidad, se lo considera todo un procedimiento de microcirugía especializado que requiere de capacitación específica en la materia.

Se trata de una disciplina de la medicina estética que puede abordarse por parte de cirujanos o dermatólogos con experiencia, después de una adecuada formación profesional. Estos aspectos resultan relevantes, en términos de la importancia social que se brinda al cabello.

La técnica consiste en la remoción de vello de aquellas áreas que no dependen de la sensibilidad a los andrógenos (hormonas masculinas), los cuales pueden ser reinsertados conservando su folículo piloso sobre la piel del cuero cabelludo en la cual se ha perdido cabello nativo.

De este modo, se sustituye un territorio de cabello dependiente de los andrógenos por la presencia de folículos del propio paciente cuyo crecimiento no se vincula con la actividad de estas hormonas. Cuando se aplica con las condiciones adecuadas, el implante capilar constituye un procedimiento altamente eficaz y con elevados índices de seguridad.

Sin embargo, es prudente destacar que sus principales efectos adversos consisten en la posibilidad de infección e irritación locales, las cuales, de todos modos, resultan muy poco frecuentes cuando se instrumentan las modernas técnicas de higiene en el marco de la microcirugía.

El costo de cada sesión aún es elevado, como consecuencia de la escasa cantidad de profesionales idóneos disponibles. Se estima que el crecimiento de la especialidad entre los médicos facilitará la difusión de estos procedimientos y se asociará con un descenso de los costos de la prestación a mediano plazo.

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