Qué es la inflamación de próstata y por qué se produce

La inflamación de próstata incluye a un numeroso grupo de afecciones que comprometen a los varones de todas las edades, aunque la mayor incidencia se describe en personas de edad avanzada.

Es importante distinguir entre las prostatitis agudas y las formas crónicas. Las variantes agudas de la enfermedad son en general complicaciones de una infección urinaria o de una enfermedad de transmisión sexual y se caracterizan por molestias asociadas con la micción y el acto sexual. El tratamiento consiste en el uso prolongado de antibióticos y evitar la diseminación a la pareja.

En cambio, las prostatitis crónicas son más habituales en los individuos ancianos. Aunque también existen causas infecciosas, la forma más frecuente es la llamada hipertrofia prostática benigna, que consiste en el agrandamiento de este órgano a expensas de su componente glandular y muscular.

Este proceso puede comprimir a la vía urinaria y, de este modo, provocar dificultades para orinar y una mayor tendencia a las infecciones por retención de orina. El tratamiento de la hipertrofia prostática benigna consiste en el uso de descongestivos de la glándula, que se administran por vía oral, o bien en la cirugía, destinada a reducir la masa total de la próstata.

Es importante señalar que ninguna de estas afecciones predispone a la aparición de cáncer de próstata, el cual puede surgir en pacientes con estos antecedentes o sin ellos. Por lo tanto, aunque se presuma la presencia de una prostatitis aguda o crónica, la pesquisa de cáncer siempre resulta importante en todos los varones con síntomas urinarios crónicos.

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