Menopausia: ¿Cuáles son sus principales síntomas?

Cuando se habla de la menopausia se hace referencia a la desaparición de la menstruación, pero no por uno o varios meses sino por un período continuado de un año, que es cuando se determina que existe menopausia.

Este proceso, por el transitan todas las mujeres, ocurre normalmente entre los 51 y 52 años de edad. Sin embargo, no aparece de forma brusca, pues la mujer, por lo general, comienza a sentir diversos síntomas que pueden  darse entre los dos y cinco años previos a la llegada de la menopausia.

Cómo saber si es menopausia

Alteración en la menstruación: este es el primer síntoma de la menopausia; retrasos, reglas más pequeñas o más abundantes, flujo menos o más espeso.

Todo esto dependerá de cada mujer, no a todas las afecta de la misma manera. Cuando esto suceda, es importante que la mujer no solo se quede con la idea de que está entrando en la etapa de la menopausia, debe acudir con su ginecólogo para descartar que detrás de esta variación en su regla no haya alguna patología.

Llegada de los sofocos: ¿A qué mujer entrada en años, por decirlo de alguna manera, no se le ha escuchado decir: “¡Tengo calor… Creo que estoy menopáusica!”. La aparición repentina de una sensación de calor y sudoración, generalmente en la zona del pecho hacia la cara, llegando a enrojecerse la piel, es síntoma de la menopausia.

Esta sensación puede durar varios minutos, así como aparecer varias veces al día. A esto se le une la aparición de escalofríos por la evaporación del sudor.

Alteraciones vaginales: la sequedad vaginal afecta a varias mujeres produciéndoles más infecciones por la alteración de la flora vaginal. La pared vaginal se torna más fina, menos elástica y la lubricación natural disminuye, generando la aparición de dolor al mantener relaciones sexuales.

Problemas urinarios: las mujeres maduras han tenido, aunque sea una vez, un episodio de pérdida de orina y eso puede ser producto de la menopausia porque el perineo pierde elasticidad; esto provoca incontinencia urinaria al hacer esfuerzo, bien sea por estornudar o reírse a carcajadas.

Aumento de peso: en esta etapa sufrir aumento de peso progresivo es frecuente, sobre todo por los cambios hormonales que están ocurriendo en el organismo, por ello es importante que la mujer busque las formas de activarse físicamente a través de rutinas de ejercicios para evitar que la menopausia la afecte por completo.

Alteración anímica: el estado de ánimo y el bienestar de la mujer se ven afectados durante la menopausia por los cambios hormonales. Es normal y entendible que una mujer se sienta desanimada, a veces deprimida e incluso con baja autoestima. Pero debe trabajar en controlar esto quizás con ayuda de un psicólogo u orientador.

Problemas cardiovasculares: durante esta etapa las mujeres están más expuestas a padecer enfermedades cardiovasculares, pero su desarrollo también dependerá del consumo de alcohol, tabaco, cigarrillos, el sedentarismo, antecedentes familiares, obesidad y diabetes.

Huesos más débiles: con la bajada del nivel de estrógenos los huesos se ponen más frágiles, esto aumenta el riesgo de fractura y de padecer de osteoporosis. Es importante que durante esta etapa, la mujer ingiera calcio para fortalecer los huesos.

Los dolores articulares, alteración en el sueño así como recurrentes casos de nerviosismo también son indicios de la menopausia. Todos estos síntomas son normales porque en esta etapa los ovarios dejan de fabricar poco a poco estrógenos, que son las hormonas sexuales femeninas.

Cuando la mujer se siente muy afectada por los síntomas, médicos pueden llegar a recetar tratamientos hormonales o con píldoras anticonceptivas para hacer el proceso llevadero.