¿Por qué es más fácil mentir que decir la verdad?

Son muy frecuentes las situaciones en que las personas tienden a mentir antes de decir la verdad. Las mentiras pueden no ser tan atractivas o reveladoras como los sueños, pero pueden decirnos mucho sobre la psicología de sus dueños.

El psicólogo Robert Feldman dice que la autoestima es uno de los mayores culpables de decidir mentir antes de decir la verdad. “Nos damos cuenta de que tan pronto como las personas sienten que su autoestima se ve amenazada, inmediatamente comienzan a decir mentiras para sentirse en niveles más altos”.

De hecho, pocos comportamientos humanos se consideran, paradójicamente, como mentiras. Enseñamos a nuestros hijos que está mal, pero mentimos todos los días en nombre de la cortesía.

Consideramos a los que mienten con demasiada frecuencia o de manera extensa como indignos de confianza, mientras que podemos llamar a los que mienten demasiado poco cándidos.

Mentimos para evitar conflictos

Por su parte, Feldman cree que muchas mentiras son simplemente con el propósito de mantener contactos sociales evitando insultos o discordias.

Pequeñas mentiras que evitan el conflicto son probablemente el tipo más común de mentira y evitar el conflicto es uno de los principales motivadores del engaño.

Por ejemplo; es normal que digamos que hay mucho tráfico y que por eso llegamos tarde a una reunión de trabajo a que confesemos que nos quedamos dormidos.

También, puede que le digamos a una amiga que la prenda que acaba de comprar le queda perfecta para evitar el conflicto.

La importancia de ser compasivo y trabajar en la autoestima

Cuanto más lejos uno mismo es de su ser ideal, es más probable que mientan para animarse a sí mismos, a los ojos de otros o a sus ojos. También tiene mucho que ver la forma en cómo perciben a los demás y crees que te perciben.

Lo primero es trabajar en el camino de la aceptación, es decir, como humanos no somos perfectos. A su vez, tenemos que recordar ser compasivos con nosotros mismo, ese amor que sientes por los demás, es el mismo que debes tener por ti.

Cuando las mentiras son buenas

En el habla cotidiana, a veces llamamos a estas declaraciones “mentiras piadosas”, las personas tienden a mentir en escenarios de alto riesgo, por ejemplo los médicos pueden mentirles a sus pacientes acerca de cuán terrible es su diagnóstico para ayudarlos a recuperarse mejor.

Los doctores Levine y Schweitzer querían identificar científicamente instancias exactas cuando la mentira se considera inmoral. Para hacer esto, colocan a cientos de sujetos a través de escenarios que involucran el engaño para ver si juzgan que las formas particulares de mentir son buenas o malas.

Los resultados fueron unánimes: mentir para ayudar a otra persona se percibía consistentemente como buena, mientras que la mentira que no tenía ningún efecto sobre la otra persona o que en realidad la perjudicaba se percibía como incorrecta.

En el documento, Levine y Scheweitzer escriben: “Se considera que las personas con intenciones altruistas son más morales, más benévolas y más honestas, incluso cuando mienten”.

Qué es la mentira patológica

La mentira patológica (PL) es una conducta crónica caracterizada por el hábito habitual o compulsivo de mentir. Mientras que la persona promedio dirá una falsedad ocasional para evitar meterse en problemas o para evitar herir los sentimientos de otra persona un mentiroso patológico lo hace sin ninguna razón aparente o ganancia personal.

De hecho, la mentira crónica parece ser un hábito inútil, que es increíblemente frustrante para la familia, los amigos y los compañeros de trabajo. Por ejemplo, una persona con PL podría inventar una historia falsa completa de sí mismo o incluso afirmar que tiene una enfermedad potencialmente mortal.

A veces la persona difumina las líneas entre hechos y ficción, tejiendo mentiras en una historia real. A veces, las historias parecen estar diseñadas para convertir al narrador en un héroe o para ganar simpatía, mientras que otras historias parecen completamente sin sentido. En casos de este tipo se deben tratar con un experto.

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