¿Qué es y para qué sirve la metoclopramida?

Si en algún momento de tu vida has experimentado problemas como pesadez estomacal, reflugo gástrico, gastritis, naúseas o vómitos y acudiste al gastroenterólogo, seguramente te habrá recetado un medicamento llamado metoclopramida. Probalemente lo tomaste, pero no sabes a ciencia cierta lo que contiene o cuáles son las contraindicaciones.

La metoclopramida, cuyo principio activo es una sustancia llamada clorhidrato de metoclopramida, es un fármaco que normalmente está indicado para tratar padecimientos gastrointestinales.

Actúa a nivel del sistema nervioso central, bloqueando las señales del tubo digestivo. Esto hace que los síntomas poco a poco vayan cediendo.

La metoclopramida se encarga de bloquear la dopamina química en partes del cerebro para proporcionar un efecto anti-vómitos central. También, estimula la contracción del estómago y de la porción superior del intestino delgado.

Asimismo, este medicamento actúa para aumentar la presión en el esfínter esofágico inferior.

Cómo tomar metoclopramida

Normalmente viene en presentación de pastillas o tabletas solubles, que se toman entre tres y cuatro veces al día, específicamente 30 mintos antes del consumo de alimentos.

Los peligros y contraindicaciones asociadas a esta sustancia son muchas, sobre todo si se consume por más de tres meses y si no se cuenta con la supervisión médica adecuada, por eso es importante que recuerdes que no debes automedicarte.

Este tratamiento no puede aplicarse a niños menores de 1 año y para mayores de esa edad, la ingesta no puede superar los cinco días. En el caso de las mujeres embarazadas, lo recomendable es consulta con el obstetra, para determinar los peligros.

Riesgos de la metoclopramida

  • Está contraindicado para pacientes que sufren de epilepsia
  • Es peligroso para las personas con problemas intestinales
  • Los pacientes renales y con problemas en el hígado no pueden consumirlo
  • Si se aplica por vía intravenosa, existen riesgos de paro cardiaco
  • Está contraindicado para las mujeres durante la lactancia
  • Aumenta el riesgo de síndrome neuroléptico maligno.

Usos veterinarios de la metoclopramida

El uso de la metoclopramida no se limita únicamente a los humanos, también es un tratamiento indicado para mascotas, especialmente gatos y perros.
Normalmente se receta con para tratar o prevenir el vómito, tanto en perros como en gatos. Se puede usar en mascotas que experimentan este tipo de síntomas como consecuencia de problemas metabólicos, incluyendo insuficiencia renal.

También se aplica en animales que padecen de gastroenteritis o mascostas a las que se les esté aplicando quimioterapia.

La metoclopramida se usa en el tratamiento a largo plazo del reflujo gástrico, para reducir la lesión ácida del esófago. Asimismo, puede ser útil en el tratamiento de afecciones asociadas con la disminución de la motilidad del estómago y de los intestinos, que pueden ocurrir después de la cirugía.

Incluso, en veterinaria, se usa para promover la producción de leche en los caninos.
Si bien, en líneas generales se trata de un medicamento seguro y efectivo, siempre y cuando lo prescriba un veterinario, la metoclopramida puede causar efectos secundarios en algunos animales. Por lo tanto hay que tomar la precauciones necesarias.

Peligros y contraindicaciones de la metoclopramida en las mascotas:

  • No debe usarse en animales con hipersensibilidad conocida o alergia al principio activo.
  • Puede generar cambios en el comportamiento y estados mentales de las mascotas.
  • Los felinos, en específico, pueden tornarse muy ansiosos e inquietos.
  • Tanto en perros como en gatos, puede causar sedación, estreñimiento leve y náuseas.
  • Es posible que interfiera con otros medicamentos como insulina, cimetidina, atropina, tetraciclina, diazepam, atropina y digoxina.

Dependiendo del uso – en humanos o mascotas – haga un seguimiento y en caso de notar algún síntoma extraño o algo fuera de lo normal, consulte o acuda inmediatamente al médico o veterinario, según sea el caso.