Mononucleosis infecciosa: principales causas, síntomas y tratamiento

La mononucleosis infecciosa es también conocida la enfermedad del beso, ya que se contagia a través del contacto de la saliva con la persona infectada, sobre todo es más común en niños y adolescentes, aunque cualquier persona podría contraerla. No existe una vacuna para prevenir esta enfermedad, aunque sí se pueden tomar medidas para ello.

El termino mononucleosis infecciosa se utilizó por primera vez hacia el año 1920, pero no fue hasta 1968 cuando se logró demostrar que su causa principal era el virus de Epstein Barr. Sin embargo, existen neoplasias asociadas a esta afección como el linfoma de Burkitt y el carcinoma de nasofaringe diferenciado.

Es llamada la enfermedad del beso porque se transmite a través de la saliva, es decir, entre personas que se besen, que tomen del mismo vaso o de la misma botella y al compartir comidas con otras personas. Por supuesto una de las dos tiene que estar infectada. Otra forma es estar expuesto a tos o estornudos de una persona que posea la enfermedad.

No existe un período específico de contagio, debido a que la persona que sufre de mononucleosis infecciosa puede transferir la enfermedad a los demás desde el principio e incluso hasta que cedan los síntomas.

Las sintomatologías son diversas y llegan a ser similares a los de una gripe común, pero la particularidad es que pueden durar muchos días y varían según sea el caso, pero normalmente son algunos de estos:

• Fiebre alta
• Dolor de garganta agudo
• Faringitis
• Cansancio y agotamiento
• Sudoración excesiva
• Dolor en los músculos y las articulaciones
• Nauseas y vómitos
• Pérdida de apetito
• Debilidad muscular

Existen algunas precauciones que puedes tomar para prevenir el contagio de esta enfermedad, como por ejemplo no compartir artículos con una persona infectada y mucho menos estar en contacto con su saliva.

Tratamiento para la mononucleosis

Normalmente el tratamiento de esta afección está basado en antibióticos, analgésicos y medicamentos para reducir la fiebre.

1. Es necesario beber agua:

Tome mucho líquido de manera que pueda prevenir la deshidratación, lo que complicaría el cuadro significativamente.

2. Utiliza medicamentos para aliviar el dolor:

Seguramente tu médico será quien te indique qué tipo de medicamentos debes tomar, pero en lo que respecta a dolores, los más utilizados son paracetamol e ibuprofeno en cualquiera de sus presentaciones comerciales.

3. Haga gárgaras para el dolor de garganta:

Para calmar el molesto dolor de garganta realiza gárgaras de agua salada. Sin embargo en la farmacia normalmente consigues pastillas mentoladas que sirven para el alivio de esta afección.

4. Los antibióticos NO siempre sirven:

Este tipo de medicamentos solo servirá si realmente existe una infección bacteriana, de resto no hará nada contra la mononucleosis.

El médico tratante le dirá si lo necesita y de ser así escogerá el que mejor se adapte a su enfermedad y por supuesto a sus necesidades. Recuerda que no todos atacan los mismos problemas.

Si sospechas de tener mononucleosis infecciosa es mejor que visites a tu médico de manera inmediata, pues además de que los síntomas durarán aproximadamente cuatro semanas, también podrían acarrear ciertas complicaciones que empeorarán tu salud.

Entre las complicaciones neurológicas están el síndrome Guillain Barrré, meningitis viral, encefalitis, parálisis de los nervios craneales y algunos casos de psicosis.

También puede haber complicaciones respiratorias, hepáticas, rotura del bazo y complicaciones hematológicas.

Cabe destacar, que la tasa de mortalidad de la munonucleosis propiamente es solo del 1% de los casos y en su mayoría llegan al fallecimiento por las complicaciones posteriores cuando no se tratan a tiempo. Si la mononucleosis es tratada con tiempo, usualmente no genera problemas a largo plazo.