PAP vaginal: seis motivos para realizar este examen

Siempre debemos estar atentas a las señales que envía nuestro organismo, pues es la única manera de saber cuándo algo no está bien. En el caso de las mujeres una prueba que se considera de rutina y que salva vidas, es el Papanicolau (PAP).

Consiste en una citología vaginal para determinar la existencia de diferentes patologías.

El Instituto Nacional del Cáncer resalta que es practicada por médicos o enfermeras en un consultorio y con los instrumentos adecuados.

Se trata de una evaluación sencilla, rápida y que comúnmente no causa dolor en la paciente. Durante esta, el ginecólogo recolecta células del cuello uterino y la vagina, para conocer si hay inflamación, infección, alguna otra anomalía o cáncer.

Seis motivos para someterse a un PAP

Si crees que no tienes motivos para someterte a un PAP, aquí te damos seis razones de peso:

1. Tu médico podrá establecer un diagnóstico oportuno, además tendrá herramientas y tiempo para actuar.
2. Detecta desde el principio el desarrollo del Virus del Papiloma Humano (VPH).
3. No representa complicación alguna para tu salud.
4. No produce ningún dolor o molestia extrema.
5. Es un examen que dura menos de 15 minutos.
6. Al finalizar, puedes volver a tus actividades diarias con completa normalidad.

Se dice que el PAP es un examen prácticamente indoloro, porque con los implementos correctos y en manos de profesionales casi ni se debería sentir; pero en caso que haya alguna afección, es probable que la mujer sienta molestias en pleno diagnóstico.

Para llevarla a cabo, la muestra colectada con un raspador de madera o cepillo cervical, es colocada en una lámina de vidrio. Posteriormente se remite a un laboratorio a fin de que un patólogo la revise.

Algunos puntos a tomar en cuenta para realizar el examen son los siguientes:

– No estar menstruando, mínimo esperar entre 10 y 20 días tras la regla.
– Evita las relaciones sexuales entre 24 y 48 horas previas.
– No hacerse lavados vaginales, usar cremas, espumas, gelatinas o medicamentos a menos que lo ordene el médico; sucede que la presencia de estas sustancias podrían confundir los resultados del PAP.
– No bebas tanto líquido, hay que ir con la vejiga vacía para evitar inconvenientes.
– Relájese mientras le toman la muestra. Más es el tiempo que tardarás desvistiéndote y menos el lapso en que el ginecólogo hace su trabajo. Si estás tensa, sentirás incomodidad.

Es común que el médico antes de proceder, formule algunas preguntas que guardan relación con la prueba.

Por ejemplo indagarán si estás embarazada, qué medicinas has consumido recientemente, si eres fumadora, si usas métodos anticonceptivos, último período menstrual, cirugías o procedimientos en los órganos reproductivos, si has sufrido de llagas o picazón y si alguna vez tuviste un PAP cuyos resultados fueron anormales.

¿Para quiénes está indicada esta prueba?

Esta evaluación es indicada para mujeres mayores de 18 años o sexualmente activas; cuando el diagnóstico es normal y el resultado incluso es negativo en VPH, los especialistas indican bajo nivel de riesgo, por lo que la persona tendría que cumplir con un chequeo cada tres años.

Algo que debes considerar, es que las féminas mayores de 40 años son más propensas a desarrollar cáncer cervical y el Papanicolau es la única prueba que ayuda a detectarlo, aparte del cáncer de ovario o de útero.

Si los resultados no son favorables, tu médico indicará cuál es el tratamiento adecuado. Esto no significa estrictamente que sufras de cáncer.

Cuando se trata de infecciones, con antibióticos recetados se soluciona; deja que los doctores se encarguen de entender sus términos y te expliquen el camino a seguir.