Cómo utilizar correctamente los parches de nicotina para dejar de fumar

Si bien los parches de nicotina representan una de las mejores opciones para dejar el cigarrillo, es de suma importancia una correcta utilización para asegurar de esa manera el mejor de los resultados.

Más allá del empleo de parches en dosis fijas o en forma escalonada, todo fumador que desea usar este recurso debe conocer que el tiempo óptimo de utilización de los parches es de 8 semanas: la aplicación por períodos menores o mayores no permite alcanzar la misma eficacia.

Si bien son enormemente efectivos, los parches no están exentos de efectos adversos que quienes desean dejar el cigarrillo deben conocer. El prurito y el ardor en el sitio de colocación son frecuentes, pero transitorios. Los cambios de coloración en la piel y el edema local resultan menos habituales, pero, en caso de aparición, mejoran rápidamente al cambiar el parche de sitio en forma diaria. En este sentido, no hay diferencias en utilizar un parche durante 24 h consecutivos o bien extraerlos para dormir.

Los especialistas recomiendan colocar el parche en una zona limpia del cuerpo y, en lo posible, libre de vello. Puede usarse en forma simultánea con un anticonceptivo en parches, aunque es prudente ubicarlo en otra región de la piel. La mayor parte de las marcas pueden utilizarse incluso durante el baño, con los controles necesarios para evitar que el parche se despegue por efecto de la humedad.

De esta manera, los parches de nicotina constituyen una alternativa útil, segura y de muy fácil utilización cuando se desea dejar el cigarrillo. Su gran disponibilidad y la posibilidad de colocarlos con sencillez le otorgan ventajas con respecto a otras opciones de tratamiento, pero no deben obviarse estas normativas para asegurar el mejor resultado en el marco del uso correcto.