¿Por qué es tan importante la limpieza facial?

La limpieza facial tiene un papel destacado en todas las técnicas actuales de belleza, dada la repercusión estética del rostro y la elevada exposición de su piel a las agresiones del medio ambiente.

Debe destacarse que el cutis es el blanco de factores externos (contaminantes, polvillo) y propios (maquillaje, secreciones naturales, restos de células muertas por descamación natural) por lo cual la limpieza facial adquiere un valor esencial en términos de evitar lesiones atribuidas a la oclusión de los poros de la piel.

Los especialistas en cosmetología han sugerido diversas estrategias para cumplir con este objetivo, entre los que se sobresalen el sencillo lavado convencional con agua y jabón, así como la exfoliación y los llamados tratamientos de limpieza profunda.

En este contexto, se dispone de numerosos productos naturales y farmacéuticos para llevar a cabo la limpieza facial con la mayor cantidad posible de ventajas.

Por otra parte, existen variantes para cada tipo de piel, lo cual asegura una gran probabilidad de obtener no sólo beneficios desde el punto de vista estético, sino también una mejor humectación, con la posibilidad adicional de impedir los signos precoces de envejecimiento prematuro.

Si bien la limpieza facial puede ser realizada por cada persona de forma individual, se recomienda que, de forma periódica, esta tarea sea completada por una cosmiatra, para aprovechar las nuevas estrategias y recursos terapéuticos destinados a obtener aún mejores resultados.

Los especialistas indicarán las fragancias, geles, cremas y otras variantes adecuadas para cada tipo de piel, así como el eventual uso de vapor, exfoliantes, parches locales, mascarillas limpiadoras, productos para la tonificación o la apropiada combinación de las distintas secuencias de estas técnicas.

La limpieza facial constituye hoy una aliada impostergable en un tratamiento óptimo de belleza para mujeres de toda edad.

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