¿Qué dice tu tipo de nariz sobre tu personalidad?

Debido a su localización central en el rostro, el tipo de nariz se considera una verdadera referencia en la primera impresión que nuestros ojos tienen de una persona, por lo cual la morfología nasal constituye una variable de relevancia social de alto impacto.

Algunas culturas de Oriente, incluso, reconocen en la forma y, especialmente, en el tamaño de la nariz algunos datos que podrían informar acerca de la personalidad y ciertos rasgos de conducta de cada persona en particular.

La nariz pequeña, por ejemplo, suele pasar desapercibida en la imagen general del rostro. Esta capacidad para llamar la atención en menor medida conllevaría al individuo a resultar más vivaz y atento a su entorno.

En cambio, el tipo de nariz aguileña (con un domo elevado y un extremo aguzado y dirigido hacia abajo) deja expuestas las fosas nasales y se ha vinculado con un mayor individualismo y una tendencia al aislamiento.

Las narices grandes de causa constitucional (hereditaria) o adquirida por enfermedades se correlacionan, en cambio, con una fuerte repercusión estética y social. Muchas de estas personas se encuentran disconformes con su apariencia y requieren una solución desde el punto de vista estético, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y su autoestima.

Las narices redondeadas, con un puente nasal que ha perdido su morfología recta, suelen aplicarse como modelo para las rinoplastias, en asociación con un extremo diminuto y aguzado. Esta morfología es la menos frecuente en la población general y se ha asociado con algunas dificultades respiratorias por mayor tendencia a las alergias.

Los tipos de nariz son muy variados y pueden ocasionar incluso el rechazo o bien el mayor favoritismo por una u otra persona a raíz de su repercusión estética. La cirugía reparadora es un recurso de interés para muchos individuos disconformes con sus rasgos.

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