Qué es la erisipela y cuál es su tratamiento para eliminarla

La erisipela es una infección de tipo bacteriana que suele afectar a la epidermis con mayor frecuencia. Se asemeja a la celulitis, el cual es un trastorno de la piel que se desarrolla en sus capas inferiores, y se caracteriza por la aparición de grandes parches rojizos y abultados en zonas como el rostro o piernas.

La bacteria Streptococcus del grupo A es la causante de esta condición, la cual suele causar inflamación de las glándulas en la mayoría de los casos, y como consecuencia la persona afectada experimenta un dolor intenso.

Causas de la erisipela

Cuando dicha bacteria penetra la barrera externa de la piel a raíz de un corte, herida o llaga se desarrolla esta infección, aunque el llamado pie de atleta y el eczema suelen ser los principales focos de contagio.

Pero acá también es válido mencionar que la erisipela puede ocasionarse cuando la bacteria se propaga por los conductos nasales, siempre y cuando el afectado haya presentado un cuadro infeccioso en la nariz y garganta, como la faringitis estreptocócica.

Síntomas de la erisipela

Las personas afectadas suelen experimentar la siguiente sintomatología:

• Resfriado
• Fiebre
• Escalofríos
• Malestar corporal generalizado
• Lesiones cutáneas: por lo general son de color rojo y tienen una apariencia hinchada con un borde bastante elevado o pronunciado
• Es muy común que las zonas abultadas generen ampollas
• Acumulación de pus en las lesiones si estas no son tratadas rápidamente
• Desarrollo de una celulitis infecciosa cuando la infección alcanza las capas más profundas de la piel.

Tratamiento de la erisipela

1. Administración de antibióticos

Dado que la infección es originada por una bacteria, la administración de antibióticos como la penicilina suele ser lo más aconsejable en estos casos. Se puede suministrar vía oral o intramuscular durante unos 5 días, aunque también pueden indicarse otros medicamentos similares para tratar la afección como las cefalosporinas.

2. Remedios naturales

El aceite de almendras surte efectos muy positivos en la recuperación de la piel, y sobre todo en la desaparición de las manchas rojizas que caracterizan a esta infección. Lo ideal es aplicarlo constantemente para que penetre bien y arroje los resultados esperados.

Aplicarse cataplasmas de lechuga verde también es muy favorable, así como la realización de lavados con té de ajenjo dos veces al día. Por supuesto, estas recomendaciones deben ir de la mano de las medicinas recetadas por el especialista para que así la recuperación sea rápida y satisfactoria.

3. Cuidados sintomáticos

Existen algunos cuidados sintomáticos que pueden llevarse a cabo para tratar el dolor y la fiebre como los que detallaremos a continuación:

• Aplicación de compresas frías en el área infectada
• Elevación de la extremidad afectada ya que esto reduce tanto la inflamación como el dolor
• Mantenerse hidratado en todo momento mediante la ingesta de agua o suero, en especial si la persona ha sufrido fiebre muy alta.
• Aplicación de apósitos salinos húmedos en las lesiones –solo si se han ulcerado- cada 2 a 12 horas, en función de su estado de gravedad.

4. Cirugía

Si la erisipela ha causado la muerte de tejido sano en el área afectada, lo cual se conoce como necrosis, es inminente la realización de una cirugía para retirarlo y así evitar una complicación e infección mucho más riesgosa y hasta mortal.

¿Quiénes pueden infectarse?

La erisipela puede afectar a hombres y mujeres que hayan sido víctimas de algún corte o herida por medio de la cual pueda penetrar la bacteria, pero es cierto que existen ciertos individuos que son más propensos a infectarse como:

• Aquellos que tienen el sistema inmune debilitado
• Quienes sufren de obesidad
• Quienes tienen problemas circulatorios