Acido úrico alto: descubre sus principales síntomas y cómo bajarlo

El ácido úrico es la sustancia producida por el cuerpo humano cuando descompone las purinas, es decir, elementos que se encuentran los alimentos que consumimos. Su presencia en el organismo responde en un 70% a los químicos que segregamos, mientras que el 30% restante es gracias a las comidas.

Decimos que el ácido úrico está alto en la sangre cuando se genera su acumulación, debido a que los riñones no lo eliminan completamente, a través de la orina.

Si esto pasa, se forman una especie de cristales que se amontonan en las articulaciones, generando inflamación y dolor.

Muchas personas pueden padecer esta afección, pero no lo saben hasta el momento en que se realizan una prueba sanguínea en la que se revelan valores por encima de los rangos aceptables.

Causas del ácido úrico alto

Entre las causas destaca que el organismo produce en exceso esta sustancia, por la manera en que funciona el metabolismo; la alimentación inadecuada también influye, sobre todo cuando consumimos demasiados alimentos ricos en purinas.

La ingesta excesiva de alcohol, así como otras sustancias nocivas para la salud, también “disparan” el ácido úrico.

Están en mayor riesgo de sufrir esta enfermedad quienes pertenecen a una familia con antecedentes de gota, los hombres, los alcohólicos, los consumidores habituales de café, las personas sometidas a constante estrés, los hipertensos, los diabéticos, gente con el colesterol alto, obesos y quienes deban usar contraste radiológico iodado.

Síntomas de ácido úrico alto

Más allá del análisis sanguíneo, hay señales que revelan el padecimiento, las más comunes son la gota y las piedras en los riñones.

Cuando se acumulan cristales en las articulaciones se genera un dolor intenso; ocurre en principio en el dedo gordo del pie o en la rodilla, luego puede extenderse a las muñecas, codos, dedos, talones y tobillos. Es una forma de artritis y conforme avanza el tiempo, los ataques dolorosos son más frecuentes y prolongados.

Las piedras en los riñones se evidencian al existir dificultad para orinar, también por el diagnóstico de problemas renales, ya que estos órganos son los que se ocupan de sacar el ácido úrico del organismo mediante la orina.

La fiebre, los escalofríos, bultos en las articulaciones, taquicardia y tofos, son síntomas de la hiperuricemia o ácido úrico alto. Estos últimos se producen cuando la situación no es tratada correctamente, provocando complicaciones de la enfermedad.

Tratamiento para la hiperuricemia

El tratamiento para llevar el ácido úrico a sus niveles regulares, se basa en una dieta adecuada, minimizando o eliminando los alimentos altos en purina y consumiendo mucha agua de baja mineralización.

Pero para aliviar los dolores que produce la inflamación de las articulaciones, el paciente puede tomar ibuprofeno o algún antiinflamatorio que no contenga esteroideos; la única excepción para recetarlos, es que la persona reciba quimioterapia o radiación por cáncer.

Los médicos también ordenan tomar uricosúricos, para bloquear la absorción de urato.

En cuanto a la prevención de gota, prescriben inhibidores de xantinaoxidosa, aunque no es recomendable usarla justo cuando se produce el dolor articular, porque la condición podría empeorar.

Evita el ácido úrico alto

Conociendo el perfil de una persona propensa a sufrir hiperuricemia, puedes ser precavido para evitarla. ¿Cómo? De la siguiente manera.

  1. Lo primero es asistir a una consulta médica, por lo menos una vez al año, para mantenerte en control, incluso con análisis de sangre.
  2. Beber infusiones antiinflamatorias y diuréticas dos veces a la semana. Se recomienda la manzanilla y la cola de caballo.
  3. Beber al menos dos litros de agua diarios, cantidad que es necesaria aumentar cuando aparecen los síntomas de la enfermedad.
  4. Hacer ejercicio.
  5. No comer grandes cantidades ni con mucha frecuencia mariscos o carnes rojas.

Califica este artículo:

0/50 votos