Los 8 principales síntomas de artritis ¿Cómo detectarla?

¿Ha sentido recurrentemente fuertes dolores en las articulaciones? Esto es uno de los principales síntomas de la artritis reumatoide, una enfermedad autoinmune, crónica degenerativa, incurable pero que se puede vivir con ella siempre y cuando se realice un diagnóstico oportuno para dar con el tratamiento adecuado y, de esta manera, frenar los efectos de la patología.

Según estudios e investigaciones, la artritis afecta al 1% de la población a nivel mundial, principalmente a las mujeres, pero eso no quiere decir que los hombres y niños estén exentos de padecerla; incluso, esta enfermedad ha sido diagnosticada en niños desde los 10 años hasta en ancianos.

¿Cómo saber si padezco de artritis?

La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria que se caracteriza por la degeneración progresiva y acelerada de las articulaciones.

No existe una prueba específica para determinar si el paciente tiene o no esta patología. El diagnostico depende en todo momento del tipo de artritis que el especialista sospeche de acuerdo al historial clínico de la persona.

Allí se examinan las articulaciones y los músculos adoloridos; sin embargo, dependiendo del caso, los médicos requerirán información que puede ser proporcionada únicamente con el análisis de fluidos y tejidos corporales.

Entre los principales síntomas de esta enfermedad están:

Dolor: esto aparece en pequeñas y grandes articulaciones como muñecas, nudillos, los dedos de las manos y pies, caderas, rodillas, codos, hombros, tobillo y articulación temporomandibular (ATM). El inicio de estos síntomas puede ser gradual hasta engañoso, puede comenzar por una articulación e ir sumando otras hasta el punto de convertirse en una enfermedad crónica si no se actúa a tiempo.

Inflamación: si es permanente y no tratada podría causar daños en los huesos, ligamentos y tendones.

Rigidez: además del dolor y la inflamación, las personas con este padecimiento se le dificulta el inicio de los movimientos por más de 45 minutos, lo que se le llama como rigidez articular matutina. Las consecuencias de la patología dejada a su evolución son limitación e incapacidad para realizar actividades laborales y, posteriormente,de la vida diaria de quien la padece.

Deformidad: cuando la artritis está en un estado avanzado, característica de la enfermedad crónica, trae como consecuencia la deformidad de las articulaciones. Los dedos suelen obtener la apariencia de cuello de cisne y en ojal, que no se observa en la etapa inicial porque los signos de sinovitis y de daño articular son sutiles.

Otros de los síntomas extra articulares asociados a la artritis son: debilidad muscular, hormigueo en manos y pies, abstinencia o cansancio, adelgazamiento, sequedad en boca y ojos, sensación de arenilla y ojos rojos, ronquera mantenida, así como bultos en la piel denominado nódulos subcutáneos que también pueden aparecer en otras enfermedades.

Sequedad en la piel y las mucosas: esto produce una inflamación y posterior atrofia de las glándulas que generan la saliva, las lágrimas, los jugos digestivos o el flujo vaginal (síndrome de Sjögren).

Síntomas comunes de la artritis son también un poco de fiebre e inflamación de vasos sanguíneos (vasculitis), que puede generar lesiones en los nervios o incluso llagas en las piernas (úlceras).

También las membranas que cubren los pulmones pueden inflamarse (pleuritis) o y envoltura que protege al corazón (pericarditis). La inflamación y las cicatrices de los pulmones producen dificultad para respirar, dolor torácico y una función cardíaca anormal.

Prevención

Hoy día no existen medidas que ayuden a prevenir la aparición de la artritis reumatoide. Sin embargo, expertos aconsejan realizar actividad física de forma habitual y dejar a un lado la vida sedentaria para favorecer el uso de todas las articulaciones.