5 síntomas graves a los que todo padre tiene que prestar atención

Cuando nuestros pequeños sufren síntomas poco comunes, usualmente suele ser un tema menor del que no nos tenemos que preocupar. Sin embargo, en muchos casos algunos síntomas pueden provocarse por un problema más grave.

Hoy te vamos a comentar cuáles son los síntomas a los que tienes que prestar atención. Si ves que aparece, y encima persisten, no dudes en contactarte con un médico para buscar ayuda profesional.

Tu hijo no responde a sonidos fuertes

Los recién nacidos y los bebés no pueden avisarte si están escuchando mal. Además, no responder a cada estímulo de la manera que uno esperaría. Muchos, pero no todos, requieren someterse a un chequeo auditivo apenas nacen. Si notas que tu hijo no se siente molesto por ruidos fuertes, o no responde a ellos, asegúrate de pedir una cita con el pediatra para entender qué puede estar pasando.

Problemas para enfocar la vista

Los bebés no pueden decirte si no pueden ver bien. Pero hay formas de darse cuenta de eso. Si parece que tu bebé nunca enfoca los objetos, o que tiene problemas para encontrar objetos que están cerca de él, avísale al pediatra.

Durante la edad escolar, busca síntomas como la dificultad para leer, o checa si tu niño está viendo la televisión muy cerca del televisor. Si tu niño no está teniendo buenos resultados en clases, pregúntale si puede ver correctamente el pizarrón. Muchos chicos suelen ser catalogados como “malos estudiantes” cuando en realidad sólo es un problema de visión.

Pérdida de la capacidad auditiva

A medida que los niños crecen y comienzan a interactuar con aparatos electrónicos como dispositivos de reproducción de música, estéreos con volumen alto, juegos de video, o televisión, el riesgo de que sufran algún problema auditivo aumenta considerablemente.

Se estima que un 12% de los niños entre 6 y 9 años ya sufren de daño auditivo permanente provocado por la exposición a sonidos fuertes. Como padre o madre, intenta mantenerlos lejos de sonidos fuertes. Cuando estén escuchando con auriculares, regula el volumen. Lo mismo aplica a otros aparatos electrónicos. Es importante cuidar la salud auditiva desde pequeños.

Fiebre alta y dolores fuertes de cabeza

Los niños suelen pasar por diferentes tipos de enfermedades a medida que van creciendo, como virus estomacales, fiebre, dolor de cabeza, o infecciones menores. Cuando la fiebre alta está acompañada de dolor de cabeza que ni si quiera le permite al niño mantener los ojos abiertos, llama inmediatamente a emergencias para que descarten la posibilidad de meningitis. Si la misma se descubre temprano, el tratamiento puede prevenir complicaciones y la muerte.

Dolor en el abdomen

Los dolores de “panza” o “barriga” son muy común en niños, sobre todo cuando están pasando por cambios en la alimentación, o cuando comen de más. Podría existir un problema más grande si notas un nivel extra en la dolencia, como por ejemplo:

  • dolor abdominal en el costado inferior derecho
  • vómitos
  • diarrea

Podría tratarse de apendicitis. La diferencia entre la apendicitis y el dolor de panza convencional, es que en la primera, el dolor de panza no deja de crecer con el tiempo.

Así que ya sabes, estate atenta de estos síntomas, y consulta con un médico si notas algo raro. Siempre es mejor prevenir que curar, y una llamada al médico y posterior consulta médica podrá ahorrarte muchísimos dolores de cabeza.