Swingers: lo que no te animas a preguntar sobre esta práctica

Condenado y amado, el swinger se pasea por las mentes y la puesta en práctica entre parejas. Se refiere a la actividad sexual que no es precisamente monógama y hay quienes lo definen como “una ampliación del horizonte sexual”.

Su ejecución puede incluir a una pareja y una tercera persona, quizás varias dispuestas al juego erótico y las relaciones sexuales.

Pese a que el término parece nuevo (en español, parejas liberales), inició en la segunda guerra mundial cuando los oficiales intercambiaban esposas.

Un estilo de vida con sus beneficios

No es apto para celosos, ya que implica ver cómo tu par lo hace con otro. Por eso se dice que el criterio del Swinger es amplio, pero responsable y organizado.

Como mencionamos al principio, es condenado y amado. Lo primero porque la gente más conservadora ve en la monogamia lo correcto; mientras que lo segundo se debe a la consideración de esta práctica como un estilo de vida y no una obligación.

Tampoco es exclusivo de heterosexuales, se puede entre cualquier combinación (homosexuales y bisexuales) y apartando lo que algunos puedan pensar, podrían listarse algunos beneficios del intercambio de parejas.

  • Lo primero es que los involucrados descubren hasta qué puntos sienten celos y, si leemos entre líneas, cuánto quieren que su pareja no sea compartida.
  • Mejora los vínculos en lo sexual, al tiempo que ambos hacen realidad las fantasías que rondan sus pensamientos.
  • No habría la necesidad de engañar o ser infiel, porque todo lo que se haga es del conocimiento de ambos.

Estos son los tipos de intercambio

La acción entre parejas liberales abarca las relaciones sexuales mientras un tercero o más miran; además de acariciarse y besarse, la penetración y sexo oral. Los tipos de Swinger son:

  • Suave, es cuando se permiten los toques y besos, pero no la fornicación. Hay un punto en que el acto se detiene y cada quien vuelve a su pareja, con quién sí está permitida la penetración frente a los demás. Es el tipo que se aplica para que los principiantes aprendan a dominar los celos.
  • Abierto, es el intercambio completo en la misma cama o habitación. Además de tríos, son aceptadas las orgías.
  • Cerrado, cuando el intercambio es completo pero en habitaciones separadas. Funciona para parejas de mayor experiencia, pues existe confianza y no habrá inconveniente en dejar que el otro esté en un área diferente.

Gente organizada

Quienes deseen sumarse a este estilo de vida, tienen que saber que la organización es fundamental, de hecho hay clubes en todo el mundo que agrupan a las parejas dispuestas a experimentar.

Estos se dividen en internos, si la relación sexual es dentro del local, o externos cuando estrictamente se hace fuera, en un sitio cercano.

Normas entre swingers

Asimismo, se rigen por normas internacionales que deben respetar desde un principio. Tales reglas se basan principalmente en la discreción e higiene de los participantes.

Cuando hablamos de respeto, nos referimos a obedecer si una persona dice que no está de acuerdo con una proposición. Esto varía un poco según en qué parte del mundo nos encontremos.

Por ejemplo, en Europa, los acercamientos comienzan con caricias en áreas no erógenas; si el individuo se deja, se toma como su aceptación. En Estados Unidos es necesario pedir autorización, porque si no es ofensivo. En Latinoamérica cada grupo tiene sus normas.

Coinciden sus practicantes en evitar la discriminación y en dejar claro desde el principio hasta qué punto llegarán, así como el uso de preservativos para prevenir el contagio de enfermedades de trasmisión sexual.

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