Conoce las 4 razones por las cuales debes usar tintes sin amoníaco

A la hora de teñir el cabello, existen miles de posibilidades para escoger que varían desde marcas y tonos, hasta compuestos químicos. Uno de los temas más hablados en cuanto a belleza y cuidado del cabello se refieren, es el nuevo uso de los tintes sin amoníaco.

Los estudios han establecido los daños que el amoníaco puede ocasionar al cabello, por lo que cada día se ofrece mayor variedad de tintes sin este componente.

¿Qué le hace el amoníaco al cabello?

Aunque desde hace miles de años civilizaciones como los egipcios usaban distintos métodos para pintarse el cabello, que iban desde el uso de henna, tinturas de plantas y cenizas, no fue sino hasta el siglo XX cuando aparecieron los colorantes sintéticos y se inició toda una revolución en cuanto a coloración del cabello.

Estos compuestos químicos incluyeron al amoníaco como el ingrediente principal de la mayor parte de los colorantes para el cabello. El amoníaco es una sustancia química que se ha estado usando como componente de las cremas para coloración del cabello desde hace más de 50 años.

Mucho se habló de sus beneficios e inclusive hasta el día de hoy, existen marcas que continúan produciendo tintes con amoníaco, pese a que el mercado ya ha definido su preferencia por la opción más saludable: tintes sin amoníaco.

El proceso del amoníaco sobre el cabello, implica que este producto eleva notablemente el ph del cabello, relajando la cutícula de una forma muy agresiva, haciendo que esta se levante y el color entre en la corteza del cabello.

Aunque se dice que con este proceso se logra una mejor penetración del color, lo cierto es que el precio que se paga con la salud del cabello. La alteración del ph del cabello y el ingreso del amoníaco, hace que éste pierda sus proteínas e hidratación, provocando que se vuelva frágil, aparezcan horquillas, luzca seco, con frizz y poco brillante.

Estos efectos han provocado que los especialistas en cuidado del cabello estudiaran la forma de garantizar un color mucho más duradero sin necesidad de involucrar el amoníaco en el proceso. Esta decisión agradó a las casas de color alrededor del mundo, quienes han apoyado la iniciativa y se ha logrado reducir en gran medida el uso de los tintes con amoníaco.

¿Cómo funcionan los tintes sin amoníaco?

Tras la revolución estética que generó un frenesí por el cambio de color del cabello, tanto profesionales como usuarios intentaban hallar una forma menos invasiva y más natural de colorear el cabello sin provocarlo tanto daño.

Finalmente encontraron la forma, incluyendo otros compuestos, por lo que es importante aclarar que los tintes sin amoníaco igualmente cuentan con componentes químicos que permiten abrir la cutícula del cabello (que es lo que hace el amoníaco), aunque en menor escala.

Quizás la pregunta que surge ahora es si los tintes sin amoníaco tienen realmente buenos resultados y logran una buena adherencia del color sobre el cabello, y la respuesta es Sí.

4 Beneficios de los tintes sin amoníaco

Mejor hidratación: Casi todos los tintes sin amoníaco cuentan con una base hidratante, lo que funciona para evitar estropear el cabello cuando lo estamos tiñendo.

Mejorar la apariencia del cabello: Los tintes sin amoníaco, al no maltratar la cutícula del mismo, aportan una apariencia saludable.

Color duradero: Las moléculas pigmentadas de color se adhieren al exterior y penetran el tallo capilar, alterando su estructura aunque en una forma menos invasiva que en el caso del amoníaco.

Brillo: Estos tintes cuentan con el beneficio de que aporta unos reflejos muy brillantes, que darán un aspecto más natural.