Enamóralo con estos 15 tipos de besos ¿los conoces?

Nunca subestimes el poder que tiene un beso. Aunque existen innumerables maneras de demostrarle amor a un hombre, el beso es un clásico que jamás pasará de moda y que abre puertas hacia la magia del amor. ¿Conoces todos los tipos de besos?

No tienes que ser una experta para darle besos que lo derritan, solo debes confiar en tus aptitudes e instinto, pues cada quien tiene su arte para seducir. Lo que sí debes procurar es que cuando lo hagas le transmitas sentimientos y que quede claro cuán importante es para ti.

Hay quienes cometen el error de creer que se trata de un simple contacto entre labios, cuando realmente es una manera de aflorar la pasión, el deseo y la excitación.

Atracción y emoción inmediata

El beso activa los cinco sentidos de una persona. Siendo así, no puede existir mejor manera de despertar su deseo sexual.

Un secreto para volverlo loco, es descubrir esas zonas en las que tu chico es más sensible y aprovecha para besarlo precisamente ahí.

La respuesta se traducirá en atracción y emoción inmediata, de manera que ambos sucumbirán ante el delirio que provocas.

Los mejores tipos de besos

Existe más de un tipo y si quieres ponerlos en práctica, entonces conoce cuáles son:

En la mejilla: demuestra cariño y ternura, especialmente porque son aquellos que damos al inicio de la relación.

Apasionados: son los que vienen cuando la conquista es un hecho. Sin temor a nada exploramos los rincones de su boca, lentamente y con ternura. Recuerda acompañarlos con caricias; él responderá de la misma forma.

En el cuello: propios para comenzar con la inocencia y el jugueteo. No hay mejor manera de indicarle a un hombre que queremos algo más intenso, que cuando comenzamos a besarle el cuello.

Francés: el favorito de los hombres. Usamos la lengua para enamorarlo y excitarlo hasta que pierda el control.

Filipino: es suave y lento. Romántico. Por lo general la pareja se abraza y acaricia, mientras juguetea rozándose el rostro con la punta de la nariz.

Succionado: es arrebatado. Cuando lo des, tira del labio superior o inferior de tu pareja para activar sus nervios, además a ellos les encanta sentir la succión, se excitarán y querrán tener sexo.

Broche: en pequeños intervalos durante el beso, sujetamos los labios de la otra persona para que esa presión incremente el deseo. También se le conoce como beso de tornillo.

Sorpresa: son los famosos besos robados. Siempre que puedas arrebátale unos cuantos y así encenderás el fuego de la pasión.

En la oreja: si con tu lengua acaricias su lóbulo y de paso haces que sienta tu respiración, no le quedará más que rendirse. Mientras lo besas, susúrrale que lo amas y pídele que también te bese y acaricie.

En el pecho: recuerda que los pezones son una zona erógena, así que no pierdas oportunidad de besarlos; primero hazlo con suavidad, después intensifica y alterna con pequeños mordiscos.

Viajero: ¿quién dijo que la boca es el único lugar para besar? Recorre el cuerpo de tu hombre buscando dónde excitarlo con un beso apasionado.

Palpitante: es la combinación de muchísimos besos pequeños en la boca y sus alrededores.

Sin reloj: durante este nos olvidamos del tiempo y nos entregamos al momento placentero.

Ladeado: las cabezas de ambos se inclinan hacia lados contrarios, generando el ángulo ideal para que haya adecuado contacto entre labios y la lengua explore mejor.

Presión: es algo salvaje, pues los dientes tienden a clavarse en los labios al punto que pudiera salir un poco de sangre.

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