Todo lo que debes saber sobre la claustrofobia

La claustrofobia es una fobia irracional e intenso miedo a los espacios pequeños. Puede ser activada por pequeñas situaciones como estar encerrado en un lugar sin ventanas, estar atascado en un elevador o simplemente por estar “atrapado” en el tránsito.

Puntos claves de la claustrofobia

  • Es una de las fobias más comunes
  • Puede derivar en un ataque de pánico
  • Puede tratarse como diferentes tipos de terapia

Síntomas

Los síntomas aparecen cuando alguna de las situaciones “límites” suceden. Cuando experimentas los síntomas de esta fobia sientes que estás por tener un ataque de pánico, pero también existen otros síntomas cómo:

  • Sudor
  • Temblores
  • Sofocos
  • Sentir pánico o experimentar miedo
  • Volverse ansioso
  • Quedarse sin aliento
  • Hiperventilación
  • Palpitaciones
  • Presión en el pecho
  • Nauseas
  • Sensación de mareo o desmayo
  • Sensación de confusión o desorientación

Estos síntomas pueden ser leves o graves. Si padeces claustrofobia también:

  • Evitas situaciones en dónde puede despertarse la fobia como viajar en avión, elevadores o manejar en hora pico.
  • Mirar automáticamente y de forma compulsiva las salidas de emergencia de los espacios en los que estas
  • Sentirse asustado si las puertas de la habitación se encuentran cerradas
  • Pararse cerca o directamente sobre la salida cuando estás en lugares muy concurridos

Muchas situaciones pueden activar la claustrofobia e incluyen:

  • Estar en espacios cerrados sin ventana
  • Subirse a un avión o a un auto pequeño
  • Estar en un elevador lleno
  • Hacerse un MRI o tomografía
  • Pararse en una habitación llena de gente
  • Estar encerrado en un placard

Otros lugares en los que puedes padecer esta fobia son:

  • Restaurant público
  • Lavaderos de autos
  • Puertas corredizas
  • Túneles
  • Cuevas o espacios pequeños
  • Probadores

Causas

Las personas suelen desarrollar esta fobia durante la niñez o adolescencia. Claustrofobia puede ser causada por una disfunción de la amígdala, la encargada de controlar cómo procesamos el miedo. También puede ser causada por eventos traumáticos cómo:

  • Quedarse encerrado en lugares pequeños durante tiempo largos
  • Experimentar turbulencia durante un vuelo
  • Ser castigado siendo encerrado en un lugar pequeño
  • Quedarse varado en un transporte público lleno
  • Quedarse en un espacio pequeño por accidente, como un armario

También tienes más probabilidades de desarrollar esta fobia si creciste con algún pariente que la padece. Si un pequeño ve a un adulto aterrarse por estar encerrados en un pequeño espacio, puede en un futuro asociar ese miedo a esa situación y desarrollar la fobia.

Diagnóstico

Debes ver a un doctor si tienes síntomas persistentes. No esperes hasta que tu claustrofobia te abrume por completo. Un diagnóstico temprano puede ayudarte a manejar los síntomas.

El médico hará una revisión de tus síntomas y te dará un examen físico. También tendrá en cuenta el historial de que tu exceso de miedo:

  • No este asociado a otro desorden
  • Causado por la anticipación a un evento
  • Ataques de ansiedad causados por el entorno
  • Interrupción de las actividades diarias

Tratamiento

La psicoterapia es el tratamiento más común para tratar la claustrofobia. Diferentes tipos de consejeros pueden ayudar a manejar el miedo que irrumpe cuando se sufre la fobia.
Debes hablar con tu médico para que te indique cuál es la terapia adecuada para tratar el problema.

Los tratamientos incluyen:

Terapia cognitiva conductual: te enseña a controlar las situaciones negativas que provoca la claustrofobia. Aprendiendo cómo modificar los pensamientos, puedes aprender a cambiar las reacciones frente a esas situaciones de estrés.

Terapia emocional racional: Orientada a hacer foco en el presente. Aborda las situaciones desagradables, emociones, actitudes y comportamientos. Se usa una técnica llamada “disputa” que ayuda a la persona a desarrollar creencias realistas y saludables.

Terapia de exposición: Se usa comúnmente para tratar la ansiedad y las fobias. Se expone al paciente a situaciones no riesgosas pero que puedan despertar los síntomas de la claustrofobia y la idea es que cuanto más se exponga a la persona a eso, menos miedo le tenga.

Medicación: Tu doctor también puede recetarte antidepresivos o medicamento para la ansiedad que te ayudarán a tratar el pánico de los síntomas. Generalmente estas medicinas van acompañadas con terapia.

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