Conoce cuáles son las consecuencias de uso excesivo de la sal

Hay un refrán que reza que “todo en exceso es malo”. Y la sal en grandes cantidades es capaz de generar muchos daños a nuestro organismo, tantos que es importante que empieces a considerar la posibilidad de limitarla al máximo para garantizar una buena salud. En este artículo te contaremos lo perjudicial que es el uso excesivo de la sal.

De acuerdo con los especialistas, entre uno y dos gramos de sal es más que suficiente para las necesidades básicas del organismo, el problema es que en muchos países alrededor del mundo, la ingesta se eleva a unos 10 gramos diarios de cloruro de sodio, algo que resulta alarmante.

En la mayoría de los organismos, especialmente en el de los hombres mayores de 45 años y en el de las mujeres que superan los 55 años, el alto consumo de sal está asociado con problemas renales y daños al sistema cardiovascular.

Adicionalmente, el consumir sal en exceso también es perjudicial porque puede llegar a empeorar algunas condiciones preexistentes como la hipertensión, la diabetes y la obesidad.

¿Cuales son las consecuencias de consumir sal en exceso?

Si bien la sal como tal no es mala, lo que la hace perjudicial es que solemos consumirla en grandes cantidades.

  1. Agregar sal en exceso en realidad altera el sabor de los alimentos e impide que los disfrutemos de mejor manera.
  2. Una de las consecuencias más conocidas del excesivo consumo de sal es la retención de líquidos.
  3. La ingesta de sal en grandes cantidades puede derivar en accidentes cerebrovasculares, anginas de pecho, hemorragias cerebrales y ataques cardiacos.
  4. La sal puede estar relacionada con la osteoporosis, pues a través de la orina -que aumenta con el consumo de sodio- se va perdiendo calcio.

Pero la lista de efectos es mucho más larga e incluye problemas cognitivos, enfermedades gástricas e incluso problemas respiratorios como el asma.

Recomendaciones para ingerir menos sal

No hace falta estar ya enfermo para comenzar a tomar las medidas necesarias que nos permitan lograr una mejor alimentación. Puedes comenzar desde ya, simplemente siguiendo algunas recomendaciones:

  • Cocinar los alimentos con la menor cantidad de sal posible; al principio será difícil pero a los pocos días tu paladar se irá acostumbrando.
  • Intenta eliminar progresivamente de tu dieta los embutidos y carnes procesadas como el jamón y las salchichas, pues contienen grandes cantidades de sodio.
  • Si tienes un salero en la mesa, retíralo para evitar caer en la tentación de agregarle más sal a los alimentos después de la cocción.
  • Revisa la cantidad de sal que consumes diariamente para que puedas elaborar un plan que te permita reducirla.
  • Prefiere la sal marina en lugar de la refinada, pues esta es más beneficiosa para el organismo; eso sí no la consumas en exceso tampoco.
  • Elimina de tu vida las patatas fritas en bolsas y otras similares, pues normalmente tienen grandes cantidades de sal añadida.
  • La mejor manera para conocer qué tanta sal consumes, es a través de un examen de laboratorio que mide la cantidad de sodio en la sangre.
  • Es importante que verifiques en las etiquetas de los productos la cantidad de sodio que contienen para saber si es sano consumirlos.
  • Disminuir el uso de condimentos envasados, salsas comerciales y de soya, porque contienen exceso de sal.

Tenemos que recordar que ya los alimentos incluyen en su composición un contenido de sodio, al que le agregamos un poco más cuando los cocinamos y luego antes de comer. Esto es lo que hace que terminemos empleando cantidades que están muy por encima de lo recomendable.

Por esta razón es importante que comencemos a pensar mejor qué y cómo comemos diariamente. La idea es disminuir progresivamente la cantidad de sal que consumimos para tener una mejor salud.

Califica este artículo:

5/51 voto