Varices, conoce los mejores tratamientos para combatirlas

Las varices son dilataciones de las venas que normalmente llevan la sangre desde las regiones distales del organismo hacia el corazón. Debido a que el gradiente de presión en las piernas es menor que en otras regiones del organismo, los efectos de la gravedad provocan que la incidencia de las varices sea más elevada en las extremidades.

En la aparición de las varices influyen fuertemente los factores genéticos y algunos componentes hormonales y conductuales (las personas que permanecen mucho tiempo de pie también presentan una mayor predisposición). En consecuencia, no existen en la actualidad tratamientos curativos que permiten el control de todas las variables involucradas.

Sin embargo, se dispone de 2 estrategias terapéuticas que pueden mejorar tanto la calidad de vida (dolor, tendencia a la trombosis, pesadez en las piernas) como el aspecto estéticos de estas lesiones.

Uno de estos recursos son los fármacos venotónicos, entre los cuales merecen destacarse los flavonoides, la vitamina C y los rutósidos. Todos estos productos son extractos vegetales purificados, que se asocian con una mayor activación de la circulación local y provocan la mejoría en una importante proporción de los pacientes afectados.

La otra estrategia de tratamiento de las várices es la cirugía, tanto por técnicos convencionales (safenectomía) como por medio de procedimientos de microcirugía.

Si bien pueden emplearse también otras metodologías (celuloterapia, esclerosis local), estas variantes no se recomiendan ante la falta de datos científicos obtenidos en estudios de alta calidad que avalen su utilización.

Por lo tanto, aunque no existe una terapia definitiva y curativa, tanto los fármacos como la cirugía pueden contribuir a mejorar los síntomas y la calidad de vida de los pacientes con varices.