Qué función cumple en nuestra vida las velas aromáticas

Las velas aromáticas forman parte de numerosas culturas y civilizaciones, que han empleado este recurso con fines religiosos, románticos y terapéuticos.

Consideradas por muchas personas como un símbolo de renovación y de purificación, las velas aromáticas pueden adquirirse en la mayoría de las tiendas dedicadas a la venta de regalos o de artículos de decoración. Sin embargo, un número creciente de usuarios opta por elaborar sus propias velas en el hogar, conociendo sólo algunas pautas sencillas y prácticas.

Para crear una vela aromática en casa, se requiere el componente primordial (cera o parafina), un colorante adecuado y apreciado por el usuario, un pabilo y, por supuesto, la esencia aromática que el consumidor desee.

En estos casos, siempre se recomienda la elección de una esencia de alta calidad, ya sea de aromas cítricos, dulces, con mayor intensidad, semejantes a madera u otros, en función del entorno ambiental que se prefiere desencadenar.

Los fabricantes de estos productos reconocen a los aromas de pino u otras maderas, así como a las esencias frutales, como las versiones más requeridas en las tiendas del ramo.

Al calentar la cera o parafina en un baño de María se logra que esta materia prima se derrita, momento en el cual se incorporan algunas gotas de la esencia elegida, así como el colorante deseado. El resultado se vierte en el molde previsto, en forma lenta y progresiva, mientras el pabilo se sostiene con una varilla sujetadora que permite su ubicación correcta.

La forma final dependerá del diseño del molde y de la preferencia de cada usuario. Estas velas aromáticas se destinan a diversas disciplinas y, en especial, a su función de decoración y a la ambientación óptima del espacio laboral u hogareño con el perfume ideal y armonizante para cada situación particular.

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