Señales que indican problemas en la vesícula biliar

Existen enfermedades cuyos síntomas pueden pasar desapercibidos, y cuando te das cuenta ya transcendió a una situación más grave. De hecho hay dolores que se confunden, y allí radica la importancia de que conozcas los principales síntomas de cada una, especialmente los relacionados a la vesícula biliar.

Éste órgano tiene como función el almacenamiento de la bilis, y su forma es de saco membranoso, parecido a una pera, de diez centímetros de diámetro. En cuanto a la ubicación, se localiza debajo de la superficie del lóbulo derecho del hígado, es decir, detrás de las costillas inferiores, y tiene como función principal almacenar la bilis, que abarca grasa, líquidos y colesterol, la cual es secretada por el hígado.

Proceso

Para entender un poco más su objetivo en el cuerpo humano, se explica que la bilis es la que ayuda con la descomposición intestinal de las grasas de los alimentos. Eso hace que los nutrientes solubles en grasas se absorban adecuadamente, y puedan estar disponibles en el torrente sanguíneo para el metabolismo celular.

Entonces cuando la vesícula está trabajando bien, vacía el contenido por un conducto biliar en el duodeno, con la función de facilitar la digestión, y mejorar los movimientos intestinales, así como la absorción de los nutrientes. Aunado a ello, evita la putrefacción y disuelve las grasas.

Señales de alarma

La vesícula generalmente suele funcionar mal, cuando algo obstruye el paso de la bilis por los conductos, y en su mayoría suele ser por la presencia de cálculos biliares. Vale aclara que su actividad no es necesaria para vivir, pero de alterarse su desarrollo puede desmejorar la calidad de vida.

Si tienes alguna de las siete señales que mencionaremos a continuación, mantente alerta:

1. Dolor abdominal, que suele comenzar en la parte superior del estómago, debajo de las costillas y avanza hacia el centro y parte posterior del vientre, incluso espalda. Puede durar 15 minutos u horas.
2. Indigestión y gases, acompañado de hinchazón en el abdomen, eructos, flatulencias, justo después de las comidas.

3. Náuseas y vómitos repentinos. De haber cálculos en los conductos biliares, se genera una acumulación de desechos, que se manifiesta con vómitos y una presión en el estómago. A veces da mareos y fiebre.
4. Cero apetito. Al no querer comer por varios días, pueden formarse cálculos en la vesícula, o se inflaman los conductos.
5. Ictericia. La piel y la esclerótica de los ojos se transforma a una tonalidad amarilla.
6. El orine es amarillento o marrón.
7. Diarrea y cambios en las heces.

¿Requiere de cirugía?

Si presentas todos los síntomas mencionados, lo primero que debes hacer es visitar a tu médico, especialista en gastroenterología, para que te realice una ecografía y determinar si la vesícula está inflamada, porque de presentar dolor severo, acompañado de fiebre, escalofríos, náuseas o vómitos, puede ser que se haya roto la vesícula.

Y en ese caso, u otros casos de problemas con vesícula biliar, casi siempre indican un acto quirúrgico para extirparla. Dicha intervención se llama colecistectomía, y en su mayoría se ejecuta cuando hay casos de inflamación, piedra o cáncer.

El procedimiento, cuando es planificado, dura aproximadamente 45 minutos y requiere uno o dos días de reposo, pero dos semanas para volver a las actividades normales. Vale detallar que la colecistectomía se hace de dos formas, por laparoscopia o cirugía abierta.

Cáncer

Una de las enfermedades más invasivas es el cáncer, y cuando ataca a la vesícula biliar es muy peligroso, porque no presenta síntomas, y cuando lo hace ya se regó hacia otros órganos, como por ejemplo el hígado.

Sin embargo, al detectarse a tiempo, se práctica la cirugía, seguido de quimioterapia y radioterapia, para su cura completa.

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