Violencia de pareja: qué hacer ante una relación violenta

Lo que menos imagina una persona cuando inicia una relación amorosa, es que podría ser víctima de violencia. Pero este tipo de situaciones ocurren y los afectados pueden ser tanto hombres como mujeres.

Los ataques premeditados de carácter físico, psicológico y sexual están catalogados como violencia. Sucede en el noviazgo cuando una de las partes quiere dominar a la otra.

No es sano ni normal que pase, por lo que debes frenar los abusos, solicitar ayuda y preferiblemente marcar distancia. Existen organizaciones contra el maltrato que te pueden orientar.

Detenlo desde el comienzo

Un comentario incómodo, ofensivo o inapropiado, una bofetada, empujones, besos o caricias forzadas, anuncian que lo que viene será peor. No lo compares con un juego inocente, porque no lo es.

Al notar el primer cambio negativo debemos alertarnos, pues muchos creen que podría tratarse de conductas pasajeras y que esa actitud se registrará una única vez. Lamentablemente es posible caer en un círculo vicioso, siempre con la esperanza de que todo cambiará para mejor, porque el agresor tiende a disculparse y promete estar arrepentido.

Pero la realidad es que mientras incremente la impulsividad, será más difícil controlarlo. Quizás luego del ataque notes que se comporta amable o cariñoso, pero eso no es garantía de que la violencia desapareció definitivamente.

Adolescentes son más vulnerables

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, de cada diez adolescentes tres son víctimas de violencia en el noviazgo; no hay edades específicas para sufrir maltrato, porque incluso adultos con mayor experiencia suelen ser blanco de estos ataques.

El mismo estudio revela que hay matrimonios en los que el abuso está presente y al menos uno de los integrantes sufrió violencia en relaciones anteriores.

Existen tres fases en las que se manifiesta

1) El agresor se molesta con frecuencia incluso por asuntos insignificantes; acumula la tensión y la desborda a través de reproches e insultos.
2) Las discusiones se van a las manos y a tu cabeza, así que te pega y ofende, te denigra sin contemplación hasta minimizarte emocionalmente.
3) Quiere tu perdón, por eso se manifiesta arrepentido, jura cambiar y te trata con cariño.

Es un patrón que se repite y que solo tú puedes romper. No caigas en el error de callar, porque muchas veces el silencio es cómplice de una cadena de sucesos que derivan en la muerte del maltratado.

¿Quién golpea por amor?

En esos momentos la ira ciega y pueden obligarte incluso a tener sexo si no lo deseas; así se trate de tu pareja, sería una violación.

Nadie que de verdad te ame, tiene que arremeter en tu contra. Si has soportado hechos similares a los que detallamos, entonces eres blanco de violencia.

Si bien es más común que la ejerzan los hombres, las mujeres se valen de la manipulación y chantaje; eso tampoco es sano.

Las consecuencias son el fracaso escolar, bajo rendimiento laboral, adicción, trastornos alimenticios y del sueño, aislamiento, depresión y embarazos no deseados por apenas mencionar algunas.

Qué hacer para sacudir la violencia de tu vida

– Reconoce que no es amor.
– Exige respeto y demuéstralo tú también.
– Deja claro que el noviazgo es una fase de conocerse y disfrutar, por ende lastimar al otro está fuera de contexto.
– Sentencia que solo tú decides lo que tiene que ver con tu felicidad, sin que otra persona tenga que someterte a hacer algo que no quieres.
– Si la situación escapó de tus manos, busca ayuda profesional y no guardes silencio. Ese es el peor enemigo cuando de violencia se trata.

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